Guía para el tratamiento de la interculturalidad (2010)
Posteado en Cusco,Interculturalidad,Publicaciones,valle sur por cvenero el 20 Abril, 2012.
Descarga: Guía para el Tratamiento pedagógico de la Interculturalidad (PDF) haciendo click acá
Para entender la diversidad que hay en el mundo y en nuestro país en particular, el enfoque intercultural propone y promueve un acercamiento con respeto, definiendo conceptos como multiculturalidad, cultura, discriminación racial y étnica, racismo, exclusión social, pobreza entre otros.
Es por eso que el proyecto “Fortalecimiento de la identidad andina desde un enfoque intercultural en el Valle Andino” ejecutado por la Unidad de Capacitación del Centro Guaman Poma de Ayala editó el año 2010 la “Guía para el tratamiento pedagógico de la interculturalidad” cuyo objetivo fue el de orientar a los principales actores en el proceso de aprendizaje (profesores y profesoras, alumnos y alumnas, padres y madres de familia) para participar en la diversificación curricular.
Esta guía analiza los planes educativos desarrollados por los gobiernos nacional, regional y local, también se podrá encontrar las estrategias metodológicas desarrolladas en 6 instituciones educativas de primaria y secundaria del Valle del Cusco divididas en dos ejes principales: a) Cultura e Interculturalidad y b) Racismo, discriminación étnica, y exclusión
Además esta publicación incluye lecturas complementarias de reforzamiento para los educadores e interesados en desarrollar el tema de interculturalidad.
La “Guía para el tratamiento pedagógico de la interculturalidad“ (2010)
es una publicación del Unidad de Capacitación del Centro Guaman Poma de Ayala.
Diseño de portada: Giovanna Alfaro
Texto: Juan Carlos González García de Castro
Portada y contenido de Parlante Nro 110
Posteado en Arte,Cusco,Publicaciones,Runasimi - Quechua por cvenero el 19 Diciembre, 2011.
Contenido Revista Parlante 110 (*)
Opinión:
- La receta fracasada por Ana Aznar Castillo y Ricardo Guzmán Vera
- El compromiso por la inclusión por Wilfredo Ardito
Encuesta:
- Las mejores y las peores instituciones del 2011 por Juan Galiano Román
- ¿Aprobados y desaprobados? Encuesta sobre la gestión de las autoridades políticas
Actualidad y política:
- Las niñas, los niños y los adolescentes ¡ya! Un llamado a despertar la voluntad política a su favor por Luz Marina Figueroa Arias
Página del Consumidor:
- Ahí está el detalle – El Libro de Reclamaciones por César Alberto Venero Torres
Foto Reportaje:
- Memoria Iconográfica – Fotografías de Eulogio Nishiyama
Vivienda:
- Mi hogar puede ser barato, cómodo y seguro. Viviendo dignamente en el Valle del Cusco por Daniel Castro Ocampo y Jorge Alejandro Vargas Prado
Producción de Recursos:
- Museo de las Plantas Tradicionales por Luis Nieto Degregori
Salud:
- Experiencia de mejora de los servicios de salud en Zarzuela por Juan Galiano Román
Educación, cultura y deportes:
- Audacia y nostalgia. Semblanza de José Tamayo Herrera por Patricia Marín
- Nuevo resplandor de la textilería cusqueña: Varignia García y Grethel Gonzales, diseñadoras cusqueñas que brillaron en el Cusco Always in Fashion 2011 por Adriana Peralta.
Historieta en quechua por Jaime Araoz
Caricatura por César Aguilar
(*) En esta edición reclama tu calendario 2012: De Qoluyo a Machu Picchu – Un viaje de retorno por Luis H. Figueroa Lozano – Álvarez y Héctor del Castillo Farfán
Fotografía: Héctor del Castillo
Diseño de portada: Alfredo Velarde
Revista Parlante 109 (Portada e índice)
Posteado en Arte,Cusco,Publicaciones por cvenero el 21 Octubre, 2011.
- Contenido de la Revista Parlante Nro. 109 -
Actualidad y Política:
Entrevista al congresista Jaime Delgado: “Los transgénicos son un peligro para la biodiversidad”
Primer Encuentro de Municipalidades del Gran Sur – Hacia las Asociaciones regionales de municipalidades por Igor Elorrieta
Gobiernos Locales:
Entrevista a Franciso Alburquerque Llorens: “El Desarrollo Económico Local busca la inclusión social” por Jorge Alejandro Vargas Prado
Municipalidades: Entre el secreto y la transparencia por Juan Galiano Román
Mejoramiento paisajístico y calidad de vida en la Zona Nor Occidental – Las quebradas ya no están rotas por Percy Bolívar
Producción de Recursos:
“Papa Ayllu”: Parque de la Papa por Juan Galiano Román
Fotoreportaje:
Heroés del Bicentenario
Medio Ambiente:
La exitosa experiencia de la asociación de vecinos Kantupata en San Blas – ¡Vecinos unidos en la gestión de los residuos! por Rossana Vera Alarcón
Salud:
Sacando cuentas en San Jerónimo por Abel Laurent
Modernización municipal y reducción de la desnutrición crónica por Claudia Herrera
Consumidores:
Compra responsable: presentación de alimentos por Nancy Hancco
Educación, Cultura y Deportes:
El arte de los Estrada – Joyas de madera por Luis Nieto Degregori
La importancia de la educación intercultural en las ciudades – Iguales, pero muy diferentes por la Unidad de Capacitación CGPA
Historieta en quechua por Jaime Araoz
Caricatura por César Aguilar
Diseño: Alfredo Velarde
Pachamama y Yakumama
Posteado en Arte,Campañas,Cusco,Publicaciones por cvenero el 15 Septiembre, 2011.
En nuestras comunidades, los pobladores han recibido como herencia cultural el respeto a las deidades que protegen nuestra vida. Los Apus son los vigilantes que se levantan altivos sobre la tierra; la Pachamama es la madre tierra que acoge la semilla y la hace germinar, y el Amaru o Yakumama es el agua que fertiliza a la tierra. Algunos piensan que el Amaru es la serpiente, pero en realidad es el río que se desliza suavemente, con movimientos parecidos al de la culebra…
Descarga el folleto Pachamama y Yakumama haciendo click acá
Pachamama y Yakumama. Deidades protectoras de la vida. El rol de las mujeres en la gestión del agua
Uno de los problemas más críticos que confronta actualmente la humanidad es la escasez de agua. El líquido vital marcha a convertirse en el elemento natural más preciado por el hombre y, en consecuencia, el acceso a este recurso o la privación de él, podrían desencadenar conflictos (…)
Por eso, la responsabilidad de las generaciones actuales no solamente es utilizar racionalmente el agua, sino también proveer a las generaciones futuras las posibilidades de acceder al líquido vital. Esta es la tarea del presente y, en consecuencia con este compromiso, el Centro Guaman Poma de Ayala participa activamente en ese inmenso esfuerzo de preservar el agua a partir de un manejo racional, lo que pasa por fortalecer aquellas actitudes y comportamientos que contribuyen a garantizar la calidad y cantidad necesarias del agua para dar sustento a los hombres y mujeres de hoy y de mañana.
En esta apuesta colectiva por garantizar el agua para la vida, las mujeres organizadas en centrales en el Valle de Cusco y las mujeres de organizaciones funcionales de la Zona Nor Occidental, Santiago y distritos de Lucre, Oropesa, Saylla, San Jerónimo y San Sebastián, han dado claras muestras de su permanente participación y su indesmayable esfuerzo, y de ese ejemplo han surgido algunas ideas que anhelamos plasmar en este texto.
“Pachamama y Yakumama. Deidades protectoras de la vida. El rol de las mujeres en la gestión del agua” constituye la firme expresión de ese compromiso y el reconocimiento público al trabajo de las mujeres por garantizar el agua para la vida.
Dibujos: Ángeles Huillca
Diseño: Nicolás Marreros
Buscando a los Chicos Noqanchis
Posteado en Arte,Campañas,Publicaciones por cvenero el 06 Julio, 2011.
Ya se distribuye gratuitamente el primer número de la revista Noqanchis (una publicación ideada, escrita y trabajada en nuestro idioma el quechua). En la portada aparecen los jóvenes cusqueños Eunice Prudencio Sotelo y Ezequiel Pfocco Quispe. Ellos juntos con sus compañeros se animaron a participar en el spot televisivo de introducción de la revista que ahora compartimos con ustedes:
Guión de spot televisivo Revista Noqanchis
|
Imágenes |
Audio |
| Chicos en la calle reciben volantes “CASTING. Estamos buscando a los Chicos Noqanchis. ¡Puedes ser tú! Noqanchis sipaswarmita waynaqharitawan maskashayku. ¡Qanmi Kawaq! | “Estamos buscando a los Chicos Noqanchis. ¡Puedes ser tú! Noqanchis sipaswarmita waynaqharitawan maskashayku. ¡Qanmi Kawaq! |
| Radio en primer plano en casa de la chica Noqanchis | Aviso en quechua sobre casting para la revista: Casting. Noqanchis revistanchispaq warmitapas, qharitapas maskashayku. ¡Qanmi kawaq! |
| La chica le llama al chico Noqanchis | Ezequiel, ¿escuchaste el aviso del casting? ¡Vamos! |
| El chico Noqanchis | ¿Tú crees, Eunice? ¡Qué nos van a elegir! |
| Plano general de grupo de chicos sobrados esperando (y los dos chicos Noqanchis) (Los chicos sobrados seguros, tranquilos, y los Noqanchis, temerosos, incómodos. | |
| Pareja sobrada: El chico le dice a la chica.
Mientras a los chicos Noqanchis se les ve tímidos. |
¡Ya la hicimos, seguro! |
| Se abre la puerta de una oficina y habla él o la encargada del casting. | Por favor, se quedan Ezequiel y Eunice. El resto puede retirarse. Muchas gracias… |
| Los rostros felices y un tanto incrédulos de los chicos Noqanchis | |
| Flashes de cámaras y luego aparecen la carátula de la revista y los dos avisos: agua y celulares… | Voz en off en quechua con subtítulos en castellano: ¡Hanpas Noqanchis sipascha, waynacha kaytan atiwaq! (Subtítulos: ¡Tú también puedes ser el chico y la chica Noqanchis! |
Si les interesa adquirir un ejemplar de “Noqanchis” pueden solicitarlo en el local del Centro Guaman Poma de Ayala (Jr. Retiro 346, Barrio Tahuantinsuyo). Preguntar por la Unidad de Difusión de la Institución.
Elaboración de spot televisivo: Omar Machicado
Portada / Contenido Parlante 108
Posteado en Cusco,Publicaciones por cvenero el 04 Julio, 2011.
Contenido de la Revista Parlante nro. 108
Opinión:
Equidad y empoderamiento: Claves para las políticas de desarrollo humano en América Latina por Alfonso Dubois
Actualidad y política:
- Lecciones de las elecciones por Luis Nieto Degregori
- Racismo en el Facebook. ¿Tengo el orgullo de ser peruano? Por Jorge Alejandro Vargas Prado.
- “Hacemos de la cocina un instrumento de orgullo”, un sabroso aperitivo con el chef peruano Gastón Acurio por César Alberto Venero Torres.
Gobiernos locales:
El Cusco y sus peligros por Eliana Ricalde
Fotoreportaje:
Herederos de los Incas por Proyecto Machu Picchu – Cultura Viva.
Centro Histórico:
Casa propia en el Centro Histórico. No un sueño, una realidad por Carlos Salas.
Página del Consumidor:
Asociaciones de consumidores por Juan Galiano Román
Medio Ambiente:
La biodiversidad en riesgo por Juan Eduardo Gil Mora
Salud:
- Salud en el Perú: Mirando a los vecinos por Abel Laurent
- Seguridad alimentaria: ¿Hacía donde vamos? por Juan Galiano Román
Educación, Cultura y Deporte:
Centenario del descubrimiento de Machu Picchu. ¿El hombre donde estuvo? por Luis Nieto Degregori
Historieta en Quechua por Jaime Araoz
Caricatura por César Aguilar
Diseño de portada: Alfredo Velarde
Idea de portada: César Venero
Fotografía: René Flores
Servicios Higiénicos en el Centro Histórico (2009)
Posteado en Arte,Cusco,Publicaciones por cvenero el 04 Julio, 2011.
Descarga esta publicación haciendo click acá
Esta vez el siempre ingenioso Huchuy Pumacha nos enseña en esta cartilla informativa donde colocar y como podemos conservar los baños en las casonas del Centro Histórico del Cusco.
Servicios Higiénicos y Calidad de Vida en el Centro Histórico (2009) es una historieta/folleto que cuenta con las ilustraciones del artista plástico cusqueño Nicolás Marreros.
Portada: Giovanna Alfaro
Noqanchis – lliwpaq revistanchis – Actualización
Posteado en Campañas,Cusco,Publicaciones por cvenero el 28 Junio, 2011.
Descarga completa la Revista Noqanchis 1 haciendo click acá
Noqanchis – Índice
Tapukuyna Umalliqman Luis Florez García
Lliw Noqanchis
Noqanchis waynasipaskuna
Semana Santapi
Tapukuyta Matilde Chamorro
Kuska Takisun
Fotografía horqoq: Javier Solís Castillo
Seq’ekuna, qelqakuna tupachiq: Nicolás Marreros
Anta warmikuna (2011) – Actualización
Posteado en Arte,Cusco,Publicaciones por cvenero el 26 Abril, 2011.
Descarga completo Anta warmikuna kawsayninkumanta willakunku (2011) haciendo click acá
Qhawarichikuy: Centro de Educación y Comunicación Guaman Poma de Ayalapaqqa ancha allin qhawarisqapunin hukhina kawsayniyuq, rimayniyuq, yuyaychakuq runakunaq kawsayninqa, chhayna kawsaykuna kallpachasqa kaqtillanmi runaq kawsaynin chaninta wiñarispa t’ikarinqa. Chayraykun sinchi saruchakuykunaq kasqanmanta, mana llapan runapaqchu ima kamachikuypas kaqllachu hunt’akun, chaykunamanta sinchi llakikuy kan, chhayna kawsayqa ñawpaqmanta pacharaq mat’ipakurqan, ichaqa kunan qhipa watakuna t’aqanasqa kawsay astawan qhawarikun.
Anta warmikunaq kawsayninmanta qillqan tukuy llaqtakunaman qhawarichiyta uyarichiyta munan, llaqtakunaq yachaynin, rimaynin, kawsaynin ima amachasqa kananrayku, kikin qhichwa warmikunaq siminkumanta llapa tukuy imaymana saruchakuykuna kawsasqankumanta willakuspanku.
PRESENTACIÓNPA KAWSAYNIN
Ñuqaq sutiymi Presentación, Pampahuaylla llaqtamantan kani; Taytaymi karqan Manuel, mamitaytaq Honorata, taytayqa unayña wañukapun mamitay ichaqa kawsakuchkanraq, paymi Izcuchacapi sullk’a turaywan kuska tiyakuchkan.
Ñuqaqa kay Pampahuaylla llaqtallaypin wiñarqani, manan mamataytay maytapas kachariwaqchu, manan qhatukunallatapas riqsichiwaqchu, rantikuq rinallaypaqpas.
Papaypa uywankuna michisqallaypin sapa p’unchaw tiyaq kani. Escuelataqa manan hayk’aqpas haykurqanichu, chaymi tutal alfabeto qhipakuni.
Ñawpaqqa taytayqa achka uywayuqmi karqan, chayhina kachkaspa ñuqataqa mana escuela punkullatapas riqsichiwasqachu, wakin wawankunallata educasqa. Ñañaytawan ñuqatawantaq mana escuelaman churawarqankuchu, tutalmente ñawsa kayku.
Imapaqtaq mamataytay achka uywayuq karqan. Wakankuna yaqa pichqa chunka karqan, kimsa pachakmanta aswan yapayusqataq uwihan, kawallunkuna yaqa kimsa chunka karqan. Chaymi ñuqaqa kawallullapi uywakuna michiqpas purirqani.
Imaynapicha taytayqa Izcuchacapi allpata tarirqamusqa, chaymanmi mamaywan kuska sullk’aykunata pusarikuspan ripurqanku, ñuqatataq ichaqa hinata uywaq qhipanta purinaypaq saqirparitawarqanku. Awilachallayman wikch’uyatamuwaspa:
—Turaykikuna educananchispaq wakanchiskunata, uwihanchiskunata mirachichkay, qhipa timpumanmi ñakaqninchis kanman, qamtapas kutirqamuspaña pusapusqayki —ñispalla pasakapunku.
Machulaywan awlaywanqa supay machaq runa karqanku, warmi qharin machaq pasakapuqku, hinata sapachallayta saqiyuwaspanku, mayninpiqa iskay kimsa p’unchawmantañan rikhurikamuqku. Sapallay achka uywaq qhipanpi ñak’arispa purikuq kani.
Mayninpiqa irqi masiykunawan pukllaspa, atuqwan uywakunata mikhurqachiqtiytaq p’anaykuwaq. Chita aychakunata mikhuykachiwaq.
—Kay atuqpa puchunta mukhurquy —nispa simiykunaman sat’iykuwaq. Imaynatataq hanku aychatari mikhuwaqpas, mana chayta mikhuqtiytaq umaykunapi ch’aqlaykukuwaq.
Chayhina maqawasqanta taytay hamuqtin willakuq kani:
—Taytay awilaymi kayhinata rurawan, manan, manapunin qhipakuymanchu.
Niqtiy taytayqa niwaq:
—Manan, manan kay uywan mirachinayki, k’allmachinayki turaykikunan escuelaman haykurqapun, pin uywata qhawanman, qamllapunin kaypi qhipakunki, p’achaykitapas rantirqanpusqaykikucha riki. Kay kawallupitaq purinki, aman Kawallunchistaqa kacharikunkichu, qampaqmi kay iskaynin uywa kanqa, hinallataq silla kawallupas —nispa yanqapaq rikuyachiwan, imanaymantaq hinataya uywataqa qatikachaykuni.
Awilaywan kachkaspalla wiñarqapuni, sipasman tukurqapuni, hinallaman kay qusay mamitanpa kasqanman rikhurimun, maymantachá yunka uray maykunapi purimusqanmantacha mamitan watukuq hamusqa.
Qusayqa uwiha michikusqayman achhuykamuwaspan rimapayawaq, chansapayawaq, ñuqapas sapallaytaq kachkarqani chayqa hinata qhipachipuwan, sunquykutaqcha tuparqurqan riki, hinata payman k’askayakapuni.
Ñawpaqtaqa mana mamitaymanpas nitaq taytaymanpas willarqaniraqchu, sunsu hina sunqullaypi hap’ini, chayñataq huk rikuqniy taytayman willarqusqa. Taytayqa waq’aman tukuykuspa rimapaykukun:
—Q’arallata rurasqayki maymanpas ripuy, llapanta p’achaykita ch’ustipusqayki, manan ima uywatapas qusqaykichu, mana imayuq qhariwantaq tupachkanki chayqa, ñuqan munani allin qhariwan, allin wiraquchawan tiyanaykita, mana kay q’arawaqta runawan tiyanaykita munanichu. Chay runawan tiyanki chayqa aswan qarqusayki wikch’usayki. Sapatuyuq runallawanpas tiyawaq, allin kanman, chaypaq allinta p’achachiyki, nitaq allin qhariwanchu tiyawaq —ñispa qarquykuwan.
Manataq castellano rimayllatapas yachanichu chayri, p’achayqa allincha kachkanpas, manataq si, no nispallapas kutichikuyta atinichu chayri, qharitari imanispataq rimapayawaqtinpas kutichiyman, imaynatataq sapatuyuq qharitari tiyanaypaqri qhawariyman.
Taytaypas yanqaya huk qharikunata pusamuq, allin p’acharqusqa waynakunata pusamuq:
—Kaywanmi tiyanki —ñispa, ima clase runakunatacha pusamuwanpas, ñuqataq ichaqa manapuni munaqchu kani, rimapayawaqtinkupas mana kutichiqchu kani, ima ñuqari chay wiraquchakunawanri tiyayman, qhipa p’unchawmanchá ñak’arichikuwanman nispa.
Chayta rikuspa taytay supayta luqhiyaykukun:
—Carajo, manataq ñuqaq munasqay qhariwanchu tiyayta munanki chayqa, sumaq qhari munasqaykiwan q’alalla ripunki, manan ima uywatapas qusaykichu.
—Taytayqa tukuy imaymanata k’amiykuwaspan Izcuchaca wasinman pasakapun.
Unay unaymantaña kutirqamuchkallantaq. Waka vindirquqllaña, uwiha vindirquqllaña, vendesqan qullqitapas llapanta apariyakapuq, ñuqapaqtaq kachita, azucarta imachaycha pisipawachkan chaychakunata aparimuwaq, chaypas maynillanpi. Hinata yukarquwaspalla llapan qullqita apayakapuq, qhari wawankuna colegioman churamunanpaq, p’achayta mañakuqtiypas niwaq:
—Kay p’unchawtaña, haqay p’unchawtaña kutirqamusaq, chaypiña apamusqayki —nispa.
Taytayqa manapunin kay qusaywan tiyanaytaqa munarqanchu, supaytan chiqnikuq chaychuhina mana ch’ulla uywallatapas quwarqanchu, khaytukuy wata uywan michisqaymanta. Qusaytawanmi aswanta sirviyachikuwanku, paytapas uywata mana sillayta atiqtin waqtaykukuq.
Qusayqa yunkapi wiñaqtaq kasqa chayqa, payqa manan uywa sillayllatapas, uwiha ñak’ayllatapas yachasqachu. Mayninpiqa taytay uwihata ñak’achiqtin, mana allinta ñak’arquqtinpas niq:
—Mana ima yachaq maqt’a carajo —nispa tukuy munasqanta k’amiykukuq, ñuqatapas k’amiykuwallaqtaqya—. Kay inútil masiykita riqsichiwanki, aqsu masiykita riqsichiwanki, ñuqaqa allin qhariwan tiyanaykita munarqani —nispa. Qusayqa hinalla uyarikuq.
—Llaqtaypi qhariqa uwiha ñak’ayta, kawallu sillayta, chakra llamk’ayta yachanan, chaymi allin qhawarisqa kanku. Chayhinallataq warmipas mikhuna wayk’uyta, p’acha t’aqsayta, lliklla awayta, puchkayta, millma t’isayta yachanan.
Ñuqapas kaqta k’utullanitaq riki manataq kay llaqtaypi ruranakunata yachasqachu chayqa, taytaypas mana yachasqanmantachá riki chiqnipakurqan.
Qusayqa mamanpa wasinman pusapuwan, chaypi tiyachkaqtiykuyá taytayqa yacharqamuspahina hamurqusqa, ñuqatataq supayta k’amiykuwan:
—Manan kay q’arawaqta runaq larunpiqa tiyawaqchu, ñuqaq laruypi tiyanki chaymi kasarachisqaykiqa mana chayqa manan kasarachisqaykichu, carajo, manachayqa hinallan runata sirvipakunki —ñispa niwaqtin, wasinman kutipullarqaykutaq.
Taytay iskay llamata rantirquspan saqiwarqanku, hina ñawilla qhawachkaqtiyku llamataqa wakantinta, kawalluntinta ima suwarpariwanku; chayta yacharquspa taytayqa qarquyuwallankutaq, mana chayllaraqchu uywa suwatataq tumpaykuwanku.
Imacha ñuqapas karqani, sapay qusaywan tiyaytaqa manchakuqchuhina kani; manataq huk kawsaykunata riqsirqanichu, nitaq huk llaqtakunatapas puriqchu kani chayqa. Chaypachaqa huk wawachayuqña karurqanipas. Wawachayta q’ipiyukuspa qusaypa qhipanta pasapuni.
Qusayta mamanqa nirqanpacha:
—Chay qhapaq suyruykiq ahisun… ñacha armakamurqankiña, kaypiya tiyay. Pin qamta nirqasunki warmiq taytamamanpaman rinaykita. Qhariqa maymantapas warmitaqa, mamataytanpa larunmanmi pusamun. Paykuna sirvinanpaqmi pusamun, chaymi qam warmiq wasinman pusachikurqanki —nispa sayk’unankamaraq k’amiykun, mana imapipas yanapawaykuta munanchu.
Qusayqa llakisqa ñuqapas kaqllataq, payqa niwan:
—Haku yunkata ripusunchis, manan khaynaniraq waq’a taytaykiq, qhapaq tukuq taytaykiq uyanta qhawaymanchu. Uywantapas chaskirqakapusunkitaq chayqa imawanmi kasunman; ñuqaqqa wawqiypapi kuka, platanus tarpukamusqay kachkanmi, chaykunaman haku —ñispa niwaqtin, ñuqaqa mana riyta munarqanichu.
—Ruphaypicha mana yachakamuymanchu —nispa niqtiy qusayqa sapallan yunkata pasakapun, ñuqatataq mamitantawan kuska saqiykuwarqan.
Taytayqa sunqun tiyapuqtin waqyapuwan, wakmanta uywanta qatikachapullanitaq. Wakapas, uwihapas kachkantaq chayqa manan ancha aychamantapas nitaq ñukñumantapas ñak’ariqchu kani, wawachaymanpas allinta mikhuchiq kani. Ñuqapaqqa llakilla rikhuriq. Ñuqayku kawsaq wawqi panakuna suqta kasqayku: kimsa qhari, kimsa warmi wañuqkunapuwanqa chunka pichqayuqsi kasqayku.
Sullk’a ñañay Izcuchacapi tiyarqan, payqa huk wawachayuqña karqan, chayñataq llaqtaykuman tiyaq hampurqan. Allin kuska tiyakuchkaqtiyku, ñanpi imawancha tuparqakamurqanpas, qunqaylla unqurqapun, mana ima hampiwanpas qhaliyayta atinñachu, hinallapi wañurqakapun. Ñañaypa wañusqan qhipallaman taytay chayarqamun, kaqta k’amiykuwan, ñuqamanyá wañusqanmantapas tumpaykuwan, wawa q’ipintinta waqtaykukuwan, k’iritaraq ruraykuwarqan.
Chayta yachaspa qusaypa taytan, taytaywan rimaq hamusqa, payqa nin:
—Imayna, mana runaq churinchu wawayri karqan, chaymi khaynaniraqta qamri waqtakuwaq, kunanmi yachanki. Mana waway kaypi kaqtinchu khaynaniraqta rurakuwaq. Imaraykutaq mana wawaykitari hampichiqllapas hamunkichu, wañuruqtinña rikhurimunki —nispa maqanaykukunku.
Wakmanta qusaypa mamanpa wasinman achhuykapuni, chaypi tiyapuni mikhusqa mana mikhusqapas.
Llaqtaypi muyukachaqllataq karqani chayqa, hina wawantin qusaypa mamanpa wasillanpi mana mayta kuyurispalla kani. Payllan mikhuchiwaq.
Sapay khuyay llakisqa qusaypa mamanwan tiyarqani, mayninpiqa ripuyta munaq karqani ichaqa manataq may puriytapas yachanichu chayqa hinalla llaqtaypi kani. Warmisapaqa manan chakratapas llamk’ayta atinichu, hina khuyay qusaypa kutimunanta suyani.
Hinallaman qusay chayarqanpun, paymanqa llapa imaymanapi ñak’arisqayta willakuni, imaraykus wasinman kutiyurqani chaykunata ima willakurqani.
Chaykunata willakuqtiy, payqa niwanpacha:
—Hinatachá ñak’ariyta munarqanki riki, chaycha mana ñuqawan puriyta munarqankichu —nispa hurqariykuwan—. Kunanqa ñakakuya, yunka llaqtakuna puriyta yachasunmanña karqan.
Ñuqaqa mana ima ñiyta atinichu.
Mana imayuq warmitaqa p’inqaytan qhawasunkiku, chaymi taytaypata rirqani; chitakusqay uwihachakuna qupuwananpaq.
—Waka ñukñuchawan uywakusqay uwihachakunata quyapuway, qusaypapiqa manan hinallaqa, q’ara uyallantinqa tiyapakuymanchu —nispa taytayta niqtiy. Payqa niwanpacha:
—Chay q’arawaqta qhariykiwan tukurqachinaykipaqcha uwihataqa munachkanki, anchhuway allinta, runakayniykitaraq rikuchikuy chayña uwihachaykitapas imatapas apakunki.
Taytaypa niwasqanta qusayman kaqta willakuni, payqa niwan:
—Mamaykiqa taytaykiqa quwitacha, wallpatacha munan, chayqa quwita wallpataya uyway chayta apapuy chayraqcha uywaykikunata t’aqapusunkiku riki.
Quwita wallpata uywaykuni chayta mirindachipuqtiy taytayqa uwihachata quyapuwan, chayta aparikuspa qusaypa wasinman ripuni.
Wakachaypas karqanmi chaymantapas taytayqa niwan:
—Kutimuspaña, uñanta hanuk’aruqtinña apakapunki, hinallaraq qhipakuchkachun —nispa niwaqtin hinata wakaytapas saqiyatapuni.
Unaymantaña kutiqtiyqa:
—Suwataq aparqapun; suyakunkiraqchá riki, manan kunanqa wakaykitaqa qupuykimanraqchu. Wakata partirpi michichkanku, chayta chaskimuspayña qupusqayki.
Chayhinallapi wakataqa manapuni quwanchu. Yanqapaq khaytukuy unayta, ñak’arispay uywata qatikachaykuni, sullk’aykunaq educakunallanpaq, ñuqataq ichaqa mana escuela punkullatapas riqsirqanichu, qhariyuq kanaykamapas waka uwiha michiyllata yacharqani.
Imapaqtaq allin kanman chayhina kawsay, nitaq uywa michisqallaymantapas wakachallaytapas qupuwanchu chayri. Kasarachiwananmantaqa kasarayachiwanmi kampas, chaymantataq hinata saqirparipuwan qunqarpariwan.
Taytayqa hinallaman unquyta tarirqukurqan, chaypaq wakata vindiykun. Ñuqamanpas huk wakachata partirpi quwarqan, chaytapas chaskirparipuspan huk runakunaman wakantapas uwihantapas rakirparispa qurparin.
Llapa imamanta llakisqapuni kani, hinacha imapas kanman escuelallaman churawanman karqan, chaywancha allin kayman karqan, manan wakantapas, uwihantapas imatapas mañakuymanchu karqan.
Chay qhipallaman qusayqa primo wayqinwan riqsinarqukuspa ñuqata wikch’uwaspa Lima llaqtata pasakapun, chaypachaqa iskay wawachantintaña wikch’utawan. Limaman siqayakapuspa unayña mana kutikamunchu, ñuqalla atispa mama atispa papata hawasta tarpukuspa hallmayukuni. Qusaypa taytanpas munaspalla llamk’ayapuwaq, mana munaspaqa mana. Ñuqaqa wikch’usqa wakcha warmi, imahinacha purikuq kani.
Qusayqa yaqa pusaq killamanta kutikamun, ñuqataqa niwan:
—Llamk’anatan kunanqa tarirqamuni, manan kunantawanqa saqisqaykichu, manataq uwihapas achkachu chayqa mamitayman saqiyatapusunchis, haku Limata ripusunchis.
Limata ripuyku chaypiqa astawan ñuqapas wawaykunapas ñak’arirqamuyku. Manataq castellano simi rimayta atinichu chayri, ñawiyqa qhawachkanya, rinriypas uyarichkanya mana yachanichu imayna rimayta, chaywan ñak’ariyku.
Mikhunaykupaqpas pensionkunaman pusaykuwanku, mana imayna mikhuytapas atinichu; qhawariqtiy wakin runaqa trinchiwan sumaqta mikhuykukuchkanku, mana mikhuyta atiqtiy qusayqa niwan:
—Inutil kayhinata mikhuy —nispa. Makiykunapi t’ipiwaspa yachayachiwaq, huk warmikunatataq qhawarichiwaq—. Imaynatan kay warmikuna mikhuchkan chayhinata mikhuy, makiykiwan mikhuqtiykiqa p’inqasunkikun, manan kay segunduqa cucharawan mikhunachu, trinchiwan mikhunan —nispa.
Kaqta wawachaykunatapas mana allin mikhusqankumanta k’utullantaq, chayqa manchakuchkaniña chaypas hinata cucharawan makiypuwan mikhurqukuspa pensionmantapas lluqsirqakapuq kani.
Qusaypa llamk’ananpipas hinalla mana imata ruraspa kachkani, chikallanta yanaparini manataq ima ruraytapas ancha yachanichu chayqa.
Llaqtaypiqa uywahina uywasqa, uywaq qhipanpi wiñaqlla, mana may riqsiqtaq karqani.
Qusayqa sábado p’unchawkunata hatun tiendakunaman pusawaq, chaypin iskay, kimsa q’ipita mikhunaykupaq rantiq; qullqi puchurquqtintaq cervezata quchiykukuspa machanankama upyaykukuq, ñuqatapas upyasun ñiwaq, ñuqaqa manapuni munaqchu kani.
—Machaytapas yacharqukuyman chayqa mana wawaykunatapas yuyaymanchu, qamlla upyarqukuy —niqtiy ñuqapaqqa gaseosata rantiykapuwaq, chay qhipamanña mikhuykuna rantisqaykuta aparikuspa llamk’ananman ripuq kayku.
Chayhinata rantipuwallaqtin mikhusqapas kaq kayku, ñuqaqa imaynapunichá karqani, manan mikhuna wayk’uytapas yacharqanichu. Hawa llaqtapiqa allpanchispa rurusqan mikhunallata rurayta yachanchis, mana hatun llaqtakunapi mikhunakuna wayk’uyta yachaykuchu imahina upacha kaykupas.
Limapiqa qusaymi wayk’uytapas yachachiwarqan chayraqmi allinta wayk’uytapas yacharqani.
Mayninpiqa mana qusaypa timpun kaqchu, rantiq rinaykupaq chayqa ñuqata niwaq:
—Qamllaña phaway rantirqamuy —nispa, chayqa manchakuspay mana riqchu kani, manataq castellanuta rimayta atinichu nitaq rantinaypa sutinkunatapas ancha yachanichu chayri imaynatataq imatapas mañakuyman.
Qusayqa k’amispa niykuwaq:
—Yachayyá puriyta, kunanqa taytaykitayá ñakay, imapaqmi chhaytukuy uywayuq karqan, manataq qamta escuela punkullatapas riqsichisqasunkikuchu chayri, pitataq ñakanki ñuqatachu ñakawanki, ñuqaqa aswan kay llaqtaman chayachimuyki imallapas yachanaykipaq riqsinaykipaq, kunanri imanankitaq rantikuyllatapas yachankicha riki, hinaspaya kay wawanchiskuna mikhuchinaykipaq apamuy, manan llamk’anaymanta lluqsimuyta atinichu.
Manchakuspay mana rantiq rinichu chayqa hinaya wawakunantin yarqaymanta kayku, wallpa wañuqkuna kallaqtin t’impuyachikuspayku caldutahina mikhuq kayku.
Chaypachaqa kimsaña wawaykupas karqan, manan piwanpas rimaqchu kani, manataq castellano simita rimayta yachanichu ñitaq wakinkuna qhichwa simi rimayta yachankuchu chayqa.
Qusayqa Limamanta karuchapiraq, huk hatun chiwchi uywana granjapi llamk’arqan.
Qusayqa sapa llamk’ananmanta kutimuspa phiñaykukuwaq:
—Qullqi kachkaqtin mana purinkichu, ñuqallata qhawarayawanki, imayna uywasqataq qamri karqanki, mana qullqillatapas riqsisqankichu, kunanqa puriya yachaya, hayk’aqkamataq ñuqallari mikhuchisqayki —ñispa niwaqtin waqakuspa tiyakuq kani, imanaymantaq karu llaqtapi mana pimanpas achhuyuyta atiqchu kani.
Qusayqa huch’uyninmantapachapas hina purikuqtaq kasqa chayqa, castellano simi rimaytapas yachasqaya. Escuelamanpas haykusqataq chayqa, payqa allintaya purikun riki, manaya ñuqahinachu imamantapas ñak’arin.
Chaymantapas huk laruman wallpa qhawaqta aparqunku. Ñuqaykutataq mana ima mikhuykunantinta saqiykuwanku, mana imaynata rantikuq riyta atinichu, chayqa kuraqkaq phiwi waway hatunchaña kachkarqan pay sullk’ankunapuwan hat’aqu pallakuq chakrakunata haykuqku, chayta hawch’akuspa qusaypa kutimunankama tiyaq kayku. Payqa mana mikhunata tarispan supayta rimayta qallarin, chayqa niq kani:
—Manan imaynatapas kutichikuyta atinichu, chaymi tiendayuqkuna k’amiwanku “india analfabeta” ñispa, chaymi mana imatapas rantimuykuchu, hinalla kachkayku. Qusayraq chay tiendamantapas rantimuq, chayraq allinta mikhuq kayku.
Chhaynata pusakachawachkaqtillanmi aswan puriyta yacharqurqani, Castellanupipas imaynallatapas kutichikuqña kani. Sapachallayña rantikuqpas puriq kani, qhatumantapas q’alata rantirqakamuq kani, imakunacha pisipawan chaymanhina hunt’asqata rantirqakamuq kani. Chaypin ñuqaqa astawan ñak’ariyta yacharqamurqani. Kay mana riqsisqay llaqtakunapipas qusayqa machayman qukuq, chaywan llumpayta ñak’arichiwaq.
Macharqamuspaqa ñiwaqpacha:
—Kunanqa llaqtaykita mamaykita taytaykita yuyariy, taytaykiqa kusisqacha ñak’ariyniykiwan riki, ichaqa nicha qamta yuyarisunkipaschu, maypicha chay ususiyqa allinchus icha manachus nispallapas, maytaq tapurikamusunkikuchu.
Yuyarisqaymanhina nisyupuni kay taytay karqan, kawsachkaspa mana educawasqachu, chhaytukuy uywanpas kachkaqtin. Aswan ñawpaqtaqa manan achkapaschu uywankuqa karqan, ñuqan kuraq ñañaypuwan kuska uywataqa k’allmachirqayku mirachirqayku.
Taytayqa mamitaywan tupachkaqtinkuqa wakcha runallas kasqaku, uywankuqa manas kasqapaschu. Chaysi huk kutinpas riqsisqan runa mink’akusqa wakata ñak’arqaysimuway nispa, hinas taytayqa wakata ñak’arqaysimusqa, chayllamantas taytayman waka suwata tanqaykusqaku. Paymi suwaqa nispa carcelman apaykurqanku, carcelpipas yaqa watachuhina tiyarqamurqan, suqta waka suwatapacha tumpaykurqanku. Guardiyaq wakanraqtaqsi kanman karqan.
Taytay carcelman haykuchkaqtin, mamitayqa taytaypa qhipanta puririrqan, chaykama saqiyatawaqtinku awilay ñak’ariyachiwaqku, chayta ñuqaqa manapuni qunqayta atinichu, awilaypa larunpi waqasqayta. Chaypachaqa manaraq ni ima wayk’ukuytapas yacharqaniraqchu sunsuchallaraq karqani, chayqa siwarata q’illu uchuyuqta yanallataña hankayuspa, chayta kutaykuspa sullk’aykunaman mikhuchiq kani, mayninpiqa chiri unullapi tupayachispa hak’uwan mana hiq’ipanankurayku mikhuchiq kani.
Hukmanta intiqa haykuyapuchkallantaq mamitayqa mana kutikamunchu. Sullk’aykuna yarqachikuqtinku, llamtachakunata pallarqakamuspay yapamanta umayta thantawan wankurqukuspay siwarata hank’ayta qallarillaqtaq kani, kutaykuspaytaq phuru phurullantinta yarqaymanta mikhuq kayku.
Chayhinata yanapachkaqtiy kay taytay mana ñuqata escuela punkullaytapas riqsichiwasqachu, chaymi Limapipas ñak’arimurqani. Qusallayraq sapa macharquspa yuyarichiwaq:
—Suwa taytaykiqa, qhapaq tukuq karqan, suwakuspa purinankama qamqa uywankunata mirachirqanki, kunanqa taytaykita ñakay —nispa chay karu llaqtakunapi ñak’ariyachiwarqan, supay machaqllaña karqan.
Limamantaqa unquykusqayrayku kutirqanpurqani, clima chukarquwarqan, manan puririytawanpas atirqanichu. Hospitalmanpas hayk’a kutitacha apaykuwan, chaypipas manan qhaliyamurqanichu, hampiqkunaña niwarqanku:
—Llaqtaykita kutispa chaypi hampichikamuy —nispa niwaqtinku llaqtayman kutirqanpurqani.
Chiqaypaq llaqtaypiqa unquyniymantaqa qhaliyarqapurqani ichaqa wakmanta wakchayayman haykurparillanitaq, manataq uywaypas nitaq chakraypas kanchu chayri. Qullqicha aparikamusqaykupas utqaylla tukurqakapun, huk wawatapas yapayrukuykuraqtaq, mikhunaykupas pisiparqapun, imanaymantaqri awapakukuni puchkapaykukuni k’antipaykukuni chaykunawanyá wawachaykunata mikhuchiq kani riki.
Qullqicha apakamusqaykutapas aylluykunawan machaspa tukuyanpun. Qusayqa hinata machaspa tutamantantaqa rasphi raphillataraq lluqsirquq:
—Chakratan llamk’apakamusaq —nispa. Nitaq llamk’apakamuqtaqchu machaspa purikamuq.
Machaspapas manan ch’inllachu hampukuq, waqyakachaykukuspa, k’amipaykukuspa hamuyuq, mana taripaqtiytaq llumpata maqaykuwaq.
Mikhuytaqa kuhichullapi huñukuq kani, chaylla mikhunayqa kaq, qusaymanqa mana imapas qukuqchu, hinata wikch’uwaspa maytapas pasakuq, pasakuq, chayqa hinataya wawawan muntuykukuspa tiyakuq kani. Mana qusayuqhina wawaykunata uywakuq kani.
Wawaykuna yuyayta hap’irquspankuña taytankuta kutirikunku riki, chayqa ninku:
—Imapaqtaq churiyawarqankiku chhayna wikch’uwanaykikupaq, imaynatan kay maman uywawanku kaqtinpas, mana kaqtinpas —ñispa niqtinkuña puriynintapas sayaykun, machaynintaqa manapuni qunqanchu.
Tutakuna chayamuspa uywatahina p’anaykuwaq, maqaykuwaq:
—Inkaykiwanmi puñuchkarqanki —nispa— chaymi waqyakamuchkaqtiy mana ñuqata kutichimuwankichu, mana aypamuwankichu.
Laqha tutakunapi aypaq kani, maymantachá waqyakamuq chaymanhina aqchipi aypayuq kani, chaywanpas manaya payqa kusisqachu kaq, aswanta niykuwaq:
—Imaraykun chay wayq’umanta mana lluqsimuyta atinkichu, chaypicha inkayki qhariyki suyapakurqasunki, chaypicha hark’amusunki, chaymi mana utqaytachu chayamunki —ñispa maqaykuwaq, hinataya laqha tutakunapi wasiykuman chayachinakapuq kayku.
Tutamantanta yuyarichiq kayku, payqa mana ima yuyariqya tukuq.
—Yanqan imaymanata tumpawankichis, wikch’uwanaykirayku, t’aqakuwanaykirayku chaynakunata niwanki, waqtaykita manan maqaykimanchu karqan —nispa niwaqku.
Manataq sinchichu llamk’asqaykupas kaq chayqa hinata yanapaykukuspalla wawaykunata uywaykukuq kani.
Huk kutinqa mana chanintapuni maqaykuwarqan, manan puririytapas atirqanichu, haqayna unqusqa kachkaqtiy, umaypas iskay runaq uman hinaraq mana chanin punkisqa karqan.
Chayhinata chaykunapipas ñak’arichiwaqtin, wawaykunaqa niwarqanku:
—Haku mamitay ripusunchis, taytayta saqipusunchis, haku urquntakama ripusunchis. Mana taytaypa tariwananchispaq, tarirquwaspanchischá wañurqachisunkiman —ñispa niwaqtinku achkata quqawta rurakurqayku, chayta q’ipichaykukuspa puriripunaykupaq. Hina ñak’ay sayaripakuyta munaqtiy mana puriyta atinichu, hinallapi qhaliyanaykama qhipapuyku.
Wawaykunatapas sinchitapuni manchachipaq, q’aqchasqata hinaraq taytankuta manchakuqku, machasqa kaqtinqa manan achhuykuqkupaschu, huk wasikunapin pakakamuqku.
Ñuqataqmi mana chhaytukuy wawayuq t’aqakuytapas atinichu, kay qusayqa wawallata tariyachiwaq, manataq machaynintaqa kachariqtaqchu, q’ara imalla puriyamuq, mayninpiqa q’ara chaki, mana punchuntin ima rikhurikamuq, aswanta llikllaykunatapas maykunapichá wikch’unpuq.
Mayninpiqa paymi Ancahuasitapas kachiyku uchuyku rantikuq riq, chaymantapas manan ch’ulla t’antallatapas apamuqchu, qullqitapas machaykuspan tukuykamuq. Mana chayllaraqchu iskay kimsa p’unchawmantataqmi q’aralla, mana ima rimaykuna phiñallaña machasqaraqtaq rikhurikamuq.
Wawaykuna taytankuta Ancahuasimanta chayamuqta rikuspanku qhawapayaqku, mañakuqku:
—Taytay misk’iri, t’antari. Nispa payqa phiñasqa niq:
—Ama rimapayawaychischu, ñuqamanri qullqitachu quwarqankichis wiksaypaqpas mana kachkaqtinchu, qamkunapaqraq apamuykichisman karqan; t’antapas misk’ipas, q’ipiypas maypicha —ñispa wawaykunatapas phiñariyakapuq, hinaya kaltuy kaltuy simichantin qhawapayakunku riki.
Chayhinata domingunpiqa chinkarqukuqpuni, mayninpiqa zapatuwan, relojwan imaraqtaqya churarqukuq, chaytapas machasqanmanta ch’utiyachikamuq.
Huk kutinpas chayhina machasqanpi traguq t’iyusqan yaqa wañusqapas, huk riqsiqnin runaña llumpay machasqata kawsarichisqa, wañusqa hinaña chutarayachkaqtin, yuyayninman kutirquspapas huk tiendamanraqtaq haykuykusqa, aswanta macharquspañas kuyurikamusqa.
Chayhina machasqankunamanta hampuspanpas sinchitapuni maqayukuwaq, pakarquwaqtinkupas tarirquwanankama maskaykuwaq, chaymantapas kiska sunqukunata aysayamuwaq, wakata hinaraq p’anaykuwan, chaymanta hark’akuwaqtinkutaq hark’akuqniyta imaraq maqaykuwaqku. Wiksankunamanta kaniyuq, paykunapas kutipaykukunkuyá riki, chayqa astawan maqanakuyman, k’aminakuyman haykuykunku.
Huk kutinkunapiqa wawakunantinta ima qarquykuwarqan, p’inqakuypi mana piqpa wasinmanpas haykuqchu kani, hina sach’a sikikunapi illariq kayku.
Diospa munayninwan aswanpas atiparquyku, religionman iñipusqaykumantapachaña thaq, kiska sik’isqa hinaraq karquni, ñuqapas wawaykunapas. Kay ima hinaraqcha haqaynaniraq waq’a kasqanmanta aswan qunqapun chay millay hiñunta.
Kunanqa hukmantapasmi riqsinakuchkaykumanhina munakapuwan, manaña ñak’arichiwanñachu. Imamantaña waqani chaypas manan waqanaytapas munanchu, sinchi purinaytapas hark’akuwanmi, wawaykunatapas munakapun, mikhunankupaqpas hunt’asqata apamun, imaykunacha wasiypi pisipan, imacha mana kanchu, q’ala hunt’asqata warmihina qhawa qhawaykuspa rantikamun.
Huchankuq atipasqan wawaykunapas machaq timpunpiqa hachawan p’anarquyta munarqankuñan, niwaqku:
—Mamitay kay taytaytaqa hachawan p’anarquspa, chinkaspa pasapusun kaynatañataq rurasunki chayqa, manachuhina taytayqa hayk’aqpas kay kawsaynintaqa qunqanmanñachu, maypipascha imatapas rurachimunku, layqasqa imapascha, hukpascha warmin kakun chaypascha wañuchiyta munasunki —nispa chawpikaq waway niwaq.
Ñuqañataq niq kani:
—Ama aswan ch’inchalla pasakapusunchis chinkarqakapusunchis, qampas ñataq allinña kachkanki, panaykipas ñataq Arequipapiña kachkan chayqa, imaynallatapas yanapawasunchá riki, paypa kasqanman ripusun.
Kunanqa sullk’a wawachaykunapas payman k’askasqa, maytaña risaq niqtinpas qatirqukuyta munanku, machaq timpunpiqa manan qhawariqkupaschu.
—Machuqa maytapas richunyá, imatataq ñuqa paywan ruranay, kay machuqa maypipas machaykuspachá waqachiwanman, nitaqchá t’antallatapas misk’illatapas rantipuwanmanchu— nispa niqku.
Kunantaq hukninpas, hukninpas ñuqawan nispa, qatikuyta munanku manaña taytankuta kachakunkuñachu.
Kay religionmanpas manan riyta munarqanchu unaytan rimapayayurqanku. Huk kutinñataqmi iskay pastorakuna aylluyta hamurqanku, paykunan rikuwasqaku, tarwi sunqupi qusaypa maqawasqanta. Wawaypas walthachallaraq karqan, chaymi kunkaymanta lliklla siq’uwaqtin, wallwak’uyta urmarquspa qhata urayta, q’aytu ch’utihina tikranpa, tikranpa siqayatamusqa. Wawayman aypanayrayku pampamanta rumita hurqarirqukuspay qusayta mat’inpi ch’aqirparirqani, hinaspan yawarninta qhawayrukuspa astawan yaqaran wañurqachiwanpas. Anchayna kachkaqtiymi kay hermanakuna ñanta hamuchkasqaku, huk hermanata watukuspanku, hinaspan yaqa imaraq tukunku.
—Hark’aykukuychis chay warmita wañurqachinqachu —nispa waqyakunku.
Chayta papa allaq runakuna uyarimusqaku, paykunaña hamuspanku hark’akuwanku. Ñanpi runakunapas qaparimullankutaq:
—Yaw, hank’u maqt’a, carajo, mana piñiyuq kaqtinchu chay warmita chayhinata ruranki, kunanmi qamtapas kasqanta rurarqusqaykiku —ñispa qaparimunku, chaykunawanñan sayarqun, chayña wawayman rispa wawachaytapas aparqamunku.
Qusqumanta hamuqkunañan ñak’ay qusaymanta qichuyuwarqanku. Maqawasqanwanmi sikiywanraq suchurqani, k’iri hampikunawanmi laq’ayuwarqanku, hisp’akunaypaqpas huk runa rampariwaqtinraqmi hisp’akuq kani, chaykunamantan chiqaqta unay unquyurqani.
Chay maqawasqanpa paqarisnintinqa rimapayaspa yukarquni:
—Qayna p’unchaw hamuq warmikunas rantinapaq alcoholta balsamuta arnicakunata ima apamunku, phawayá rantimuy, chaywan hampiway. Hinaspanyá aswanpas amaña khaynata ñak’arichiwaychu, manan ñuqaqa ima huchayuqpaschu kani, kay uran kani, manan huk qhari riqsiqchu, pantaqchu kani, chaymi kayhinata rurawanki, qamtaqa imacha pasasunki, aswanpaq allinllapi t’aqanarqakapusunchis, machu paya kayninchispiña. Kay wawaykuna kanmi, paykunachá uywawanqaku, maypipas imaynapas kasaqchá, manan qamwanqa kuskaqa kasunmanñachu, aswan t’aqakapusqayki —nispa niqtiyña niwarqan:
—Risaq chayhinaqa hampita rantirqamusaq —nispa pasarqan.
Iskaynin warmikuna hap’irqamusqaku, chaysi Bibliata qhawaykachisqaku, sumaqllatataqsi rimapayanku.
—Qayna p’unchaw warmiykita maqaykunki —nispa, tapullankutaqsi—. Hayk’an wawaykikuna —nispa. Chaysi payqa kutichikun:
—Chunka kimsayuqmi, nispa.
Qusayqa nillantaqsi:
—Manan yuyanichu tragucha chayhinata rurachiwan, manapunin yuyanichu.
Pastora warmikunas ninku:
—Imaynan mana yuyawaqchu, kunan qhipa timpuman warmiyki, khaynaniraq maqasqayki allinllachu kanqa, tullu nanaywanchus kanqa, sikinwanchus suchukachanqa, manamá chhayna kaqtin qam qhawarinkichu, chaymi chhaynata kay warmita qam ruranki, manan ñuqaykupas kark’akuyta atiykikuchu. Amaña chayhinata kawsaychu, haku Diosman kutirikusunchis, manan Diospa qillqanpi mamaykita taytaykita qusaykita warmiykita maqanki kutipakunki ninchu.
Qusayqa qillqayta yachantaq chayqa Bibliatas qhawaykun, chaysi liyista qallarin.
Kaqtas hermanakuna tutamantaqa lliwta anyayullasqakutaq:
—Ama chayhina kaychu, kay warmiqa chhaytukuytañataq wawaykitapas wachakusqa, chaychu t’aqanakuytapas atiwaq, manachu sunquyki nanan, wawaykikuna wachakuq warmita khaynata k’irinaykipaq. Qhipaman imaynataraq ñak’arinqa qamllapaqtaqmi uma nanayqa kanqa, wayna timpuykimantapacha maqasqaykiqa imaynacha aswan kawsakuchkanpas, kay wawakunaraykullañacha Taytanchis kawsachichkan. Amapuni chhayna kaychu, aswan machachkanaykitaqa Taytanchisman kutirikuy, payqa llapa huchaykikunatan pampachapusunki, sumaq kawsaytataq apachimusunki.
Presentación: El Centro Guaman Poma de Ayala considera que el respeto por la diversidad cultural es un requisito indispensable para el desarrollo humano. En ese sentido, una de sus principales preocupaciones es la desigualdad que se manifiesta en brechas construidas históricamente y que determina en la actualidad la exclusión y racismo.
Mujeres de Anta es una publicación que pretende aportar a un proyecto nacional en el que se respete la diversidad étnica y cultural, a través de la denuncia del maltrato y el racismo desde la propia voz del Ande…
LA VIDA DE PRESENTACIÓN
Mi nombre es Presentación y soy del pueblo de Pampahuaylla. Mi padre se llamaba Manuel y mi madre, Honorata. Mi padre murió hace mucho tiempo, en cambio mi madre todavía vive en Izcuchaca, junto a mi hermano menor. Yo crecí sin salir de mi pueblo, mis padres no quisieron que conozca ningún otro lugar, ni siquiera podía ir a comprar a la tienda. Tampoco fui a la escuela, solamente pastaba el ganado de mi padre, por eso nunca aprendí a leer o escribir. Mi padre tenía muchos animales, cincuenta vacas, trescientas ovejas, treinta caballos, sin embargo, nos educó él solo. Ni mi hermana ni yo fuimos a la escuela.
No sé en qué circunstancias mi padre encontró tierras en Izcuchaca y se fue allí llevándose a mi madre y a mis hermanos menores. A mí me abandonaron con mi abuelita para que cuide el ganado.
—Mientras regresamos, ve haciendo reproducir nuestras vacas y ovejas, haz que nuestros rebaños crezcan para pagar la educación de tus hermanos. No vaya a ser que nos echen maldiciones. Regresaremos para llevarte —diciendo eso se fueron.
Mi abuelo y mi abuela bebían mucho. Juntos solían irse a beber dejándome solita. A veces pasaban dos, tres días y recién aparecían. Yo padecía mucho. Tenía que pastar sola todos los animales. En ocasiones, por jugar con otros niños como yo, me distraía y el zorro se comía a las ovejas. Cuando mis abuelos se enteraban, me golpeaban y me hacían comer carne cruda de oveja tierna.
—¡Cómete esto que el zorro ha dejado! —me decían y me metían esa carne a la boca. Si me resistía me daban golpes en la cabeza.
Cuando mi padre llegaba, le contaba lo que mis abuelos me hacían:
—Papá, mi abuela me castiga mucho. Quiero irme.
—No. Tienes que hacer reproducir el ganado, nuestros rebaños tienen que crecer. Tus hermanos se han ido a la escuela, ¿quién va a cuidar a los animales? Quédate, sólo tú puedes quedarte. Te vamos a comprar ropa, te voy a dar un caballo. Para ti van a ser estos animales.
Yo creí que lo que me decía mi padre iba a ser cierto, por eso continué.
Acompañando a mi abuela me convertí en una joven y conocí a mi esposo, quien después de andar por distintos lugares del valle, había venido al pueblo en busca de su madre. Mientras yo cuidaba a las ovejas, él se fue acercando a mí, luego me conversaba y hasta me hacía bromas. Yo me sentía sola, necesitaba compañía, por eso me conmoví y me apegué a él. Preferí no contarle nada de esto ni a mi padre ni a mi madre. Como una tonta me lo guardé todo en mi corazón, para mí solita. Sin embargo, un hombre que me había visto le contó a mi papá, que al enterarse se puso como loco:
—Te voy a dejar sin nada. ¡Vete a donde sea! ¡Te quitaré toda tu ropa! No te daré ningún animal por haberte comprometido con un hombre que no tiene nada. Yo quiero que vivas con un buen hombre, con un buen caballero. No quiero que vivas con este pelado. Si vives con ése, ¡te botaré! Estaría bien si por lo menos vivieras con un hombre que se pone zapatos. Yo te visto bien para que vivas con un buen hombre —diciendo esto me quizo botar.
Yo me sentía mal. Tal vez tenía buena ropa, pero no sabía hablar castellano. ¿Cómo conversaría con un buen hombre si no se decir ni “sí” ni “no” en castellano? ¿Cómo podría fijarme en un hombre con zapatos para vivir con él?
Intentando remediar el asunto, mi padre me traía a jóvenes bien vestidos para que yo viva con ellos. Yo no sabía qué clase de gente me traía así que no aceptaba de ninguna manera. Me invadía el miedo de que me hagan padecer después.
—¡Carajo! Como no quieres vivir con ningún hombre que yo te traigo, te largarás desnuda con el que tú quieras. ¡No te daré ningún animal! —me decía mi padre, que se fue a su casa de Izcuchaca después de insultarme.
Él continuó molesto por mucho tiempo. Sólo regresaba a vender las vacas y ovejas y se llevaba el dinero. Ya no me traía sal, ni azúcar, ni ninguna de las tantas cosas que me hacían falta. Todo el dinero lo utilizaba para el colegio de mis hermanos varones. Cuando le pedía ropa me decía:
—Tal día, tal otro día voy a regresar y te traeré ropa.
Con esas palabras me engañaba y sólo por eso continué esa vida.
Pese a que cuidé del ganado por tantos años, mi padre no me dio ni un solo animal y todavía aborrecía endiabladamente a mi esposo, por eso no quería que viviera con él. Como mi esposo vivió en el valle, no sabía ensillar los caballos ni pastar a las ovejas. Mi padre lo azotaba cuando hacía esas cosas mal y nos insultaba a su gusto:
—Cholo ignorante, carajo —mi esposo escuchaba sin decir una palabra—. En mi pueblo el hombre debe saber degollar ovejar, ensillar caballos, trabajar la chacra, sólo así son bien vistos.
A mí también me insultaba:
—Yo quería que vivas con un buen hombre. Por tu culpa conocí a este inútil, igual que tú. La mujer debe saber cocinar, lavar la ropa, tejer, hilar, escarmenar la lana.
Yo me sentía mal porque no sabía hacer las actividades que todas aprendían en mi pueblo. Seguramente, mi padre también me odiaba por todo lo que yo no sabía.
Cuando mi esposo decidió llevarme a casa de su madre, mi padre fue a buscarme apenas se enteró y me insultó terriblemente:
—No puedes vivir al lado de este sujeto desplumado. Sólo si te vienes conmigo te daré las cosas que necesitas. De lo contrario, no te daré nada, carajo; vivirás así no más, de sirvienta.
Después de que me dijo todo eso, regresé a vivir a la casa de mi padre.
Apenas llegamos, mi padre nos compró dos llamas. Pero, al poco tiempo, nos robaron las llamas, ovejas y algunos caballos también. Una vez más, mi padre nos echó de su casa acusándonos de ser ladrones de ganado.
No sé qué clase de persona era yo, no sabía vivir de otra forma. Creo que tenía miedo de vivir solamente con mi esposo. Como no sabía cocinar y ya con un hijo a mis espaldas, fui tras mi esposo hasta su casa.
Apenas llegamos, su madre me dijo:
—Espero que te hayas armado de valor para enfrentarte a tu suegro rico. Él vive acá. ¿Quién te dijo que vengas? Además, sabes bien que los hombres traen a sus mujeres al lado de sus padres para que sean sus sirvientes.
Luego, le dijo a mi esposo:
—¡Tú te hiciste llevar a la casa de tu mujer!
Mi suegra no quiso ayudarnos. Mi esposo y yo nos quedamos con pena.
—Vámonos al valle. En este lugar no puedo ni ver la cara del loco de tu padre, que se hace el rico. Te ha quitado los animales que te había dado, ¿cómo podríamos vivir aquí? Yo tengo cultivos de coca y plátano donde mi hermano, vámonos allí —me dijo mi esposo, pero yo no quise ir porque tuve miedo de no acostumbrarme al calor. Cuando le respondí eso, mi esposo se fue al valle.
Tiempo después, mi padre se tranquilizó y me pidió que regresara. Tuve que estar nuevamente cuidando los animales. Al menos no padecía de hambre. Como había vacas y ovejas, no nos faltaba carne ni leche, mi bebé comía muy bien. Sin embargo, yo sólo sabía sufrir.
Entre mis hermanos y yo éramos quince; sin embargo, muchos murieron y quedamos seis, tres varones y tres mujeres. Justo por esas épocas, vino a vivir con nosotros mi hermana menor, que vivía en Izcuchaca y tenía una criatura. Todo estaba tranquilo hasta que se contagió de algo, se enfermó y nunca pudo sanar. Así murió. Mi padre, al enterarse de la muerte de mi hermana, me culpó, me llenó de insultos y, sin importarle que tuviera a mi bebé en la espalda, me azotó hasta hacerme heridas.
Mi suegra apenas se enteró de esto vino a hablar con mi padre.
—¡Cómo puedes haber azotado a la criatura! ¡Acaso tu nieto no es un ser humano! Ahora vas a ver… ¿Sólo porque mi hijo no está presente haces semejantes cosas? ¿Por qué no curas siquiera a tu hija para que no muera?
Una vez más, me refugié en la casa de mi suegra. Allí vivía, a veces comiendo, a veces sin comer. No salía a ningún lugar, sólo mi suegra me daba de comer. Junto a ella me sentía sola y muy triste. A veces quería irme, pero no sabía a dónde ni cómo. Una mujer sola no puede trabajar ni en la chacra, así que me quedé a esperar que volviera mi esposo.
Apenas llegó, le conté todos mis sufrimientos y las causas por las que volví a la casa de su madre:
—¡Claro! Así habrás querido sufrir, pues. Yo te dije para irnos y tú no quisiste. Maldice ese momento. Ahora, ya nos hubiéramos acostumbrado a vivir en los pueblos del valle —me dijo mi esposo.
Yo no sabía qué responder.
Las personas miran muy mal a las mujeres que no tienen nada. Por vergüenza volví donde mi padre para pedirle las ovejitas que yo misma había criado.
—Dame las ovejitas que crié con leche de vaca, no puedo quedarme donde mi suegra, así nada más, sin llevar nada.
—Seguro me estás pidiendo las ovejas para dárselas al pelado de tu marido, seguro él quiere acabar con todo lo que tenemos. Primero demuestra que eres gente, sólo así podrás llevarte tus ovejas —me respondió mi padre.
Mi esposo me aconsejó entonces que críe cuyes y gallinas para llevárselos a mis padres y pedirles de esta manera mis animales. Así lo hice y sólo conseguí una ovejita. Mi padre no me quizo dar la cría de la vaca porque aún lactaba. Cuando regresé después de mucho tiempo, un ladrón se había robado a mi animalito.
—Ahora no te puedo dar tus vacas. Estoy criando vacas al partir. Cuando complete mi parte, recién te las daré —me dijo mi padre.
Padecí mucho tiempo persiguiendo el ganado y eso sólo para la educación de mis hermanos varones. Yo, en cambio, no conocí ni la puerta de la escuela, ni siquiera me dieron una vaquita.
Si bien mi padre me dejó casada, después me abandonó y me olvidó. Al poco tiempo, contrajo una enfermedad y vendió las vacas. A mí me dio una vaquita al partir, que luego me quitó. Fueron otras personas a las que mi padre les dejó sus demás ovejas y vacas.
Si me hubieran mandado a la escuela, todo hubiera sido mejor. No hubiera perdido ni vacas ni ovejas.
Luego de un tiempo, mi esposo conoció a un primo mío y se fueron juntos a Lima, abandonándome ya con dos criaturas. Yo sola con mucha dificultad sembré y aporqué papas y habas. Mi suegra me apoyaba cuando quería. Por eso yo andaba como cualquier cosa, abandonada.
Tuvieron que pasar ocho meses para que mi esposo retornara.
—He encontrado trabajo. Las ovejas que se queden con mi mamá. No voy a dejarte, ¡vámonos a Lima!
En Lima, mis hijos y yo sufrimos mucho más. Padecí terriblemente porque no sabía hablar castellano. Mis ojos miraban, mis orejas escuchaban, pero yo no sabía cómo hablar.
Íbamos a la pensión para comer, pero yo no sabía comer. Observaba cómo las demás personas comían con tanto gusto usando el tenedor. Mi esposo me pellizcaba las manos y me decía:
—Te criticarán si comes con las manos, hay que comer con cuchara, con tenedor.
Lo mismo les repetía a los niños, que tampoco comían bien. Entonces comía con mi mano y con la cuchara, así avergonzada me iba de la pensión.
Por andar cuidando a los animales de mi padre, nunca aprendí a hacer nada. Además, nunca había salido de mi comunidad, no conocía ningún otro lugar y por eso no podía hablar con otras personas.
Los sábados, mi esposo me llevaba a las grandes tiendas para comprar dos o tres paquetes de víveres y con el saldo de las compras bebía cerveza hasta embriagarse. Él me decía para beber juntos, pero yo no aceptaba. Tenía mucho miedo de aprender a emborracharme, si me volvía una borracha ya ni de mis hijos me acordaría. Cuando me negaba a tomar con él, a veces me compraba una gaseosa y otras veces se amargaba mucho.
Yo no sabía cocinar lo que comen en las grandes ciudades, sólo sabía preparar comidas con los productos de mi tierra. Únicamente cuando mi esposo compraba los comestibles podíamos estar alimentados. Cómo seríamos de tontos.
Recién en Lima aprendí a cocinar bien porque mi esposo me enseñó.
Algunas veces, mi esposo no tenía tiempo para ir a comprar y me pedía que yo fuera sola. Iba siempre llena de miedo porque no sabía hablar castellano ni tampoco los nombres de todas las cosas que debía comprar.
—Maldice pues a tu padre, de qué le sirvió ser el dueño de tanto ganado si a ti no te hizo conocer ni la puerta de la escuela. ¿A quién vas a maldecir? ¿A mí me vas a maldecir? Yo te he traído a este lugar para que aprendas, para que conozcas. Y ahora, ¿qué vas a hacer? Aprenderás siquiera a comprar. Tienes que ir a traer algo para darles de comer a nuestros hijos. Yo no puedo salir de mi trabajo —me decía mi esposo.
De tanto miedo que tenía no iba a comprar, por eso pasábamos hambre. En ese entonces ya tenía tres hijos. No conversaba con nadie porque yo no sabía castellano y ellos no sabían quechua.
Mi marido trabajaba a una buena distancia de Lima, en una granja grande donde criaban pollos. Hervíamos las gallinas que morían y hacíamos caldo. Teníamos dinero, pero yo no podía ir a comprar.
—Hay dinero y tú no te mueves. Te contentas con mirarme. ¡Cómo habrás sido criada! Seguramente ni conoces el dinero. Ahora, muévete pues. ¿Hasta cuándo sólo yo voy a darte de comer? —me decía mi esposo cada vez que regresaba del trabajo. Yo me sentía muy mal y me quedaba sentada, llorando. Estando en tierras lejanas no podía recurrir a nadie.
Mi esposo había viajado desde pequeño y además fue a la escuela, por eso sabía hablar español y conducirse bien. No como yo, que de cualquier cosa sufro.
Pasado un tiempo, mi esposo fue llevado a trabajar a una granja que quedaba aún más lejos y como yo no podía hacer mis compras, nos quedamos sin alimentos.
Mi hijo mayor, que ya estaba grandecito, y sus hermanos pequeños entraban a las chacras a recoger hat’aqu[1] para preparar alguna cosa. Sobrevivimos comiendo eso.
Al regresar y no encontrar comida, mi esposo se puso muy furioso y yo le conté lo que sucedió cuando fui a la tienda:
—Como no podía contestar de ninguna manera, los dueños de la tienda me insultaban. “India analfabeta”, me decían. Por eso no fui a comprar más y estamos recogiendo hat’aqu.
Solo cuando mi esposo fue a comprar los alimentos, pudimos comer bien.
En ese trajinar, aprendí a conducirme de alguna manera. Comencé a responder en castellano, iba sola a comprar y encontraba todo lo necesario en el mercado. Sin embargo, allí aprendí realmente qué es el sufrimiento cuando mi esposo comenzó a emborracharse.
—Ahora pues, recuerda tu tierra, a tu madre y a tu padre. ¡Claro!, tu padre debe estar feliz con tu sufrimiento. ¡Seguro que ni se acuerda de ti! No le interesa dónde estás o si estás bien o mal. ¡Nunca pregunta por ti! —me decía mi esposo cuando se emborrachaba.
Yo lo recordaba todo. Mi padre fue muy injusto pues pese a tener todo el ganado que tuvo, nunca me educó, aunque mi hermana y yo hayamos aumentado el número de sus animales. Dicen que cuando mi madre recién lo estaba conociendo, era un hombre pobre. Tiempo después, uno de sus amigos le pidió ayuda para degollar un toro. Cuando lo hizo, lo acusaron de abigeo, de haberse robado seis cabezas de ganado vacuno de un guardia y lo metieron a la cárcel. Estuvo encerrado por un año. Mi madre fue tras él y nos abandonó. Mi abuelita nos hacía padecer, nunca voy a olvidar todo lo que he llorado al lado de mi abuela. En ese entonces, no sabía nada, era una tontita, por eso tostaba cebada con ají amarillo hasta que estaba muy negra y, luego de molerla, se la daba a mis hermanitos. A veces tenía que mezclar ese polvo con agua cruda para que no se atoren. Otras veces, cuando mi madre no regresaba y el sol estaba ya ocultándose, mis hermanitos sentían hambre y yo tenía que ir a buscar leña con un trapo envolviendo mi cabeza, para tostar cebada y comer. Así ayudé a mis padres, pero ellos nunca me hicieron conocer ni la puerta de la escuela.
—¡Tu padre es un ladrón! ¡Se hacía el rico! Mientra andaba robando, tú hacías procrear el ganado. Ahora pues, ¡maldícelo! —me decía mi esposo cuando se emborrachaba.
Tuve que regresar de Lima porque me enfermé. El clima me chocó tanto que no podía ni caminar. Pese a que mi esposo me llevó muchas veces al hospital, no pude sanar. Los médicos me dijeron que regrese a mi pueblo y ése fue el remedio, sólo allí me curé. Sin embargo, volví a la pobreza. No tenía animales ni chacra, el dinero que trajimos de Lima se terminó, nuestros víveres disminuyeron y, encima, tuvimos una criatura más. Ayudando a tejer, a hilar y a atorsalar el hilo, daba de comer a mis hijos.
El poco dinero que nos quedaba se lo gastó mi esposo emborrachándose con sus familiares. Algunas mañanas, aún a oscuras, salía diciendo que iba a trabajar a una chacra, pero no lo hacía, sino se emborrachaba y me llamaba con insistencia. Si no le hacía caso, me golpeaba.
A mi esposo ya no le importaba nada. Sólo en época de cosecha lográbamos reunir comestibles. Vivía amontonada con mis hijos, como una viuda.
Mis hijos fueron creciendo y ya comenzaban a responderle a su padre:
—¿Para qué nos has engendrado si nos ibas a abandonar así?
Sin embargo, él no cambiaba. Nunca olvidaré cuando llegaba borracho y por las noches me golpeaba:
—¡Estás durmiendo con tu amante! —decía—. ¡Por eso no respondes cuando te estoy llamando!
A veces, en noches tenebrosas, le daba alcance. Guiándome sólo por el lugar de donde me llamaba. Como no podía llegar rápidamente, me insultaba:
—¿Por qué no puedes salir de esa quebrada? Allí seguro que te espera tu hombre. Seguro ahí te ataja, por eso no puedes llegar. Y me golpeaba.
Regresábamos todavía cuando todo estaba oscuro. Por la mañana intentábamos recordarle lo que hacía:
—Me acusan por gusto. Seguro quieres abandonarme. Para separarte de mí dices esas cosas. Yo no te podría golpear.
Trabajaba muy poco y críamos a nuestros hijos sólo con lo que yo ayudaba a otras personas.
En una oportunidad me golpeó demasiado, pese a que estaba muy enferma. No podía caminar, tenía demasiado en la mente, como si tuviera dos cabezas. Viendo mi sufrimiento, mis hijos me dijeron:
—¡Vámonos, madre! Dejemos a mi padre. Vámonos por este cerro para que no nos encuentre. Porque si nos encuentra, nos mataría.
Preparamos bastante fiambre para huir, pero como yo no podía caminar, tuvimos que quedarnos.
Él no dejaba la costumbre de emborracharse, sólo me llenaba de hijos. Ellos le tenían mucho miedo a su padre. Se sentían tan aterrados que cuando estaba borracho se escondían en otras casas. A veces andaba desnudo, a veces descalzo, otras veces aparecía sin poncho, así perdía también mis mantas.
Cuando iba a Ancahuasi, no traía ni siquiera un pan. Se gastaba el dinero emborrachándose y después de dos o tres días aparecía sin sus cosas, muy enojado y todavía borracho. Al verlo, los niños le pedían panes y dulces y él les respondía muy molesto:
—¡No me hablen! ¿Acaso ustedes me dieron dinero? ¿No hay nada para mi barriga y todavía voy a traerles algo a ustedes? Dónde estarán los panes, los dulces, hasta mi atado se ha perdido.
Mis hijos se quedaban con hambre.
Todos los domingos se escapaba llevando zapatos y reloj, pero los perdía cuando se emborrachaba.
En una oportunidad, se emborrachó tanto que casi murió. Una persona que lo conocía lo encontró tendido en el suelo y lo hizo resucitar. Cuando volvió en sí, entró a una tienda a tomar un poco más.
En ese estado, me golpeaba mucho. Si lograba esconderme, me buscaba hasta encontrarme, me arrastraba entre los espinos y me golpeaba como a una vaca. Cuando alguien me defendía, mi esposo también golpeaba a esa persona y le mordía en la barriga. Entonces ambos, enfurecidos, terminaban peleándose endiabladamente. A veces se le ocurría botarnos de la casa a mí y a mis hijos. Llenos de vergüenza no volvíamos y solíamos amanercer debajo de los árboles.
Todo se solucionó con la voluntad de Dios. Desde que abrazamos la fe de la religión pudimos superar el problema. Solo así me sentí tranquila, como si me hubieran sacado una espina del corazón. Mi esposo, que era tan loco, se olvidó felizmente de su terrible genio. Ahora me quiere como si recién nos estuviéramos conociendo, ya no me hace padecer. Si me ve llorar, me consuela y no le gusta que yo camine mucho. A los niños también los quiere mucho. Ahora trae todo lo necesario para que coman bien. Si ve que algo falta en casa, compra todo, escogiendo cuidadosamente como si fuera una mujer.
Pensar que cuando se emborrachaba, mis hijos quisieron golpearlo con un hacha bajo el impulso de sus pecados.
—Mamá, nuestro padre nos está haciendo mucho daño, vamos a darle con el hacha. Huyamos. Él nunca va a cambiar su forma de ser. Tal vez está embrujado, quizás le han hecho un conjuro en otro lado. Tal vez tiene otra mujer y por eso quiere matarte —me decía uno de mis hijos.
—No, no podemos hacer eso. Mejor vámonos en silencio. Nos perderemos. Ustedes ya están grandes. Además su hermana está en Arequipa, ella nos ayudará de alguna manera. Podemos irnos a donde ella está —yo les respondía.
Ahora mis hijitos menores están muy apegados a su padre y quieren seguirlo a donde vaya. En su época de borracho lo detestaban:
—El viejo que se vaya adonde sea. ¡Yo no tengo nada que hacer con él! Ese hombre en donde sea me haría llorar por lo borracho que es. Además, me haría pasar hambre. No me compraría ni un pan ni un dulce.
Al principio, mi esposo no quiso abrazar esta religión, pese a que le hablaron por mucho tiempo.
Fue así que llegaron dos pastoras a mi comunidad, ellas iban por el camino preguntando por otra hermana y entonces vieron cómo mi esposo me golpeaba en unos arbustos. En ese momento, mi hijo que todavía estaba en pañales, se resbaló de mi atado y rodó ladera abajo. Por intentar alcanzar a mi hijo, fui rebotando como un ovillo de hilo. Me desesperé tanto que le lancé una piedra a mi esposo y le hice una herida en la frente. Viendo su sangre, se llenó de ira y casi me mata. Las pastoras comenzaron a gritar:
—Hermanos, intercedan. ¡Van a matar a esa mujer!
Unos hombres que escarbaban la tierra para sacar papas escucharon sus ruegos y me defendieron. Algunas personas que estaban cerca también intervinieron:
—Oye, indio flacuchento, carajo, como esa mujer no tiene a nadie, ¿le vas a hacer eso? ¡Ahora a ti también te vamos a hacer lo mismo! —con esas amenazas se detuvo. Luego fueron a rescatar a mi criatura.
Las hermanas, que vinieron del Cusco, me rescataron de mi esposo. Por la golpiza no podía ni pararme. Ellas me pusieron emplastos para las heridas. Hasta para orinar alguien tenía que sostenerme de los brazos. Así, enferma, estuve un tiempo.
—Las señoras que vinieron han traído alcohol, bálsamo y árnica para vender. Corre donde ellas para comprar y cúrame con eso. Ya no me hagas padecer de esa manera. Yo no soy culpable de nada, soy una mujer honrada. No conozco a ningún otro hombre. Nunca he tenido un desliz para que tú me hagas esto. No sé qué te estará pasando. Es mejor que nos separemos de buena forma. Mis hijos me ayudarán, nos iremos a donde sea. Ya no puedo vivir contigo. Quiero separarme de ti.
Él no sabía que las mujeres eran hermanas de la religión. Así que creyendo lo que le dije se fue.
—Voy a comprar los remedios.
Dice que las hermanas lo retuvieron, le mostraron la Biblia y le hablaron muy cortésmente.
—¿Cuántos hijos tienes?
—Son trece.
—Ayer le pegaste a tu mujer…
—No me acuerdo. Seguro el trago me hace actuar así. No recuerdo nada.
—¿Cómo no puedes recordar? ¿Crees que con el tiempo tu mujer, a la que tanto castigas, va a estar siempre bien? Tal vez de tanto dolor de huesos no se podrá ni parar. ¿Tú no cuidas a tu mujer? Nosotros intentamos calmarte ayer, pero no pudimos. No vivas de esa manera. Vamos, acerquémonos a Dios. En la Biblia no dice: “Pégale a tu madre, a tu padre, a tu esposa y a tus hijos”, sino todo lo contrario.
Mi esposo, como sabía escribir, comenzó a leer la Biblia y continuó visitando a las hermanas:
—No seas así. Esta mujer te ha dado ya tantos hijos, será muy difícil que te separes de ella. ¿Acaso no te duele el corazón cuando lesionas así a la madre de tus hijos? ¿Cuánto más tendrá que sufrir? Es difícil creer que aún esté viva pues tú la castigas desde que eras joven. Seguro que sólo por sus hijos nuestro Dios la mantiene con vida. Nunca más seas así. En lugar de andar emborrachándote, acércate a Dios. Él perdonará tus pecados y te regalará una vida mejor.
Después de mucho tiempo, las hermanas me contaron todo lo que le habían dicho a mi esposo y fue así que pudieron hacerlo cambiar.
Qillqa hawan siq’iq / Ilustración de: Ángela Ramos
[1] Verdura de los valles.
Ankamanta / El Águila
Posteado en Arte,Cusco,Publicaciones por cvenero el 06 Abril, 2011.
La Unidad de Capacitación del Centro Guaman Poma de Ayala (CGPA) junto con la Asociación Pukllasunchis acaban de publicar “Ankamanta / El Águila”, un cuento popular andino que ha sido recopilado por Uriel Escalante Rosas, traducido al español por Hilda Cañari Loaiza y las ilustraciones estuvieron a cargo de Jaime Araoz. Puedes adquirir “Ankamanta / El Águila” en el local del CGPA en Jirón Retiro 346 – Barrio Tahuantinsuyo.
Recomendamos esta importante lectura para toda la familia. Compartimos el texto original en sus dos versiones disponibles (quechua y castellano):
Ankamanta
P’itiq llaqtapis, Pitukacha sutiyuq warmi kasqa, chay warmiqa manas wawayuq kayta atisqachu.
Ancha unayñas qusanwanpas tiyakusqa, iskayninkus anchatapuni wawayuq kayta munapakusqaku. Lliw runatas wawata munapakuspa nin, “imayna runaraq wawayuq, ñuqataq mana wawayuq rikukuni”, nispa.
Huk p’unchawñataqsi Pitukachaqa mama Asuntaqpata walikuq rin, paytas rimapayakun:
-Hatun mamitay qamqa yachachkankitaq mana wawayuq warmikunapaq hampi tupachiytaqa, manan wawayuq kayta atinichu, sinchitan wawayuq runakunata munapakuni, ichapas wawayuq kayman, qusaypas anchatañan churiyuq kayta munapakun, mamitay Asunta.
Mama Asuntañataqsi nin:
-¡Yaw Pitukacha!, qamraykulla chay hampita tupachipusqayki, ichaqa amapuni pimanpas willankichu nitaq rikuchinkichu, manan pipas yachananchu nitaq rikunanchu. Allinta uyariway, chay hampitaqa qamllan tutallamanta upyanayki, mana piqpa rikusqallanmi upyanayki.
Pitukacha, wasi qhipayki pirqa patallaman sañupi sapa tutamantan matita saqisaq, utqayllaya mati upyaqqa hamunki.
Paqarisnintinsi Pitukachaqa chiqaqta tutallamanta utqaylla pasatamun, chayarquqtinsi matina sañuqa ch’usaqllaña kapuchkasqa.
Ancha mancharisqas matina sañuta qhawaykun, manas ima hampipas kasqachu, hinas khuyay khuyay llakisqa Pitukachaqa wasinman kutipun.
Matitaqa ñan purikuq runas upyarqapusqa, ch’akiypi purikuchkaspas hampi matitaqa tarikuspa sumaqtaraq upyarqapun.
Pitukachaqa mana matita tarispas, ancha llakisqa qhipapun. Purikuq runañataqsi ichaqa karutaña utqaylla purin, purin. Payqa manas ima mati upyasqantapas yachanchu nitaq yuyarinchu.
Runaqa hinas ñannintakama phaway phawaylla siqaykuchkan.
Unay purisqanmanñas yanqapuni lluq’i ch’upan punkiyta qallarin, sapa khapariqtinsi runaq ch’upanqa nanan, hinallapis chakinqa nisyuta punkispa llasarqapun, chayqa ñanpa hawanmansi ancha mancharisqa samaykunanpaq muyuykun.
Runaqa rimapakunsi:
-¡Imataq kay asnaqri!- nispas. Chiqapaq chakin punkipakuqtinraq
sañupi mati upyamusqantapas yuyarin. Chay mati upyamusqaypaschá chakiytaqa punkichiwachkan, riki. Icha ima suq’achu hap’iwanpas- nispa.
Purikuq runaqa manañas nanayta atipanchu, sapa llamiykukuqtinsi ch’upanqa astawan nanan, mana tupaykuysi, astawansi punkiylla punkin.
Hinas unayña, yaqa qanchis killahinaña ch’upan punkisqa purin, qhipakunamanqa manañas puriytapas atinñachu, hina kumpalayaspallas kawsakun, manas maytapas riyta atinñachu, sinchi llakisqa kachkallaqtinsi hina qhipallaman punkisqa ch’upanqa papa wayk’uhinaraq phatamun. Lluq’i ch’upanmantas munay wawachaqa waqaykuspa phatarqamun.
Runaqa ancha mancharisqas warmi wawachataqa t’ankar sach’a pataman wikch’un.
“¡Ima machu suq’achá kayqa riki!” nispas purikuq runaqa may purinan ñanta pasatapun, mancharisqas ripun.
Warmi wawachaqa t’ankar sach’a patapis khuyayta waqaykun.
Wawachaq waqasqanta uyarispas hanaqpachapi phawaq ankaqa raprantapas anchata mast’arisparaq hanaqpachamanta uraykamun.
Ankaqa t’ankar sach’a patamansi tiyarqamun, warmi wawachataqa sumaqta munaykukuspas, iskaynin chakinwan hap’irquspa muyu muyurisparaq hanaqpachaman chinkayachipun.
Ankaqa Aranq’uma sutiyuq hatun qaqa mach’aymansi wawachataqa apan. Chay mach’ay ukhupis ancha munasqata uywan.
Manas pipas chay mach’aytaqa rikunchu, chaypis sumaq quri k’irawpi warmi wawachaqa tiyan.
Ankataqsi chayllaman karu urqukunamantaraq mikhunanta apamun.
Chay warmi wawachaqa chay mach’aypiqa p’aqu quri chukchallayuqñas wiñan.
Warmi wawachaqa ñas hatunña, ankaqa wawamansi sutita churan. “Ch’aska” sutitas churan.
Unayñas chay mach’aypiqa tiyanku, hinas wiñan, warmi wawachaqa sipasmanñas tukupun, ancha munay munay sipasmansi tukupun.
Sipaspaqa chukchankunapas sumaqta llipipipisparaqsi mach’aymanta qhawamuqtin k’anchariq.
Ankaqa karu llaqtakunataraqsi sapa p’unchaw riq, chay llaqtakunamantaraqsi ususinpaq qurita apamuq.
Sapa kutimuspas maman ankaqa chukchantapas yupaq, sipas mallqutaqa ancha munasqatas uywan.
Ch’askaqa maman ankaq karu llaqta rinankamas, mach’ay punkuman lluqsimuspa ruphaychapi q’uchukuchkasqa, chay p’unchawsi taruka chakuq waynaqa hatun qaqaq uranta chimparquchkaspa Ch’askata rikurqun, mancharisqaraqsi sipastaqa qhawarin. Sumaq sumaq sipas Ch’askataqa manas ñawinpas qhawasqanpi taripaytapas atinraqchu. Waynaqa anchatapunis Ch’askachaq sunqunta suwan. Waynaqa Ch’aska qhawaqsi hatun qaqa sikita sapa p’unchaw kuti t’ikraykamun.
Hinallataqsi Ch’askapas sapa p’unchaw mach’ay punkuman lluqsimun.
Maman ankaqa tutallamantas karu llaqtakunata mikhuna maskaq pasatamun, chayta rikuspañataqsi huk p’unchaw waynaqa Ch’askata waqyan:
-¡Yaw Ch’askacha, uraykamuy!- nispa. Ch’askachaqa mana uyariqsi tukun.
Anchataña waqyapayamuqtinsi Ch’askaqa waynaq kasqanman uraykamun. Iskayninkus munanakuyman haykunku, sumaqtas rimayninkuta tupachinku, ancha munanakuymansi haykunku.
Waynas nin:
-Ch’askacha, anchatapuni munakuyki, sumaq chukchaykin, munay ñawichaykin sunquyta suwawan, ¿maypitaq qamri karqanki, mana piqpa rikusqanri?
Chaysi waynaqa sunqu rurunku watanankupaq Ch’askachaq simp’anmanta quri chukchanta hurqurqun.
Ch’askachataqsi nin:
-¿Imapaqmi chukchayta hurquwanki?, kunanqa mamaychá qampa huchaykimanta qarqumuwanqa, sapa p’unchawmi mamayqa chukchayta yupan.
Chiqaqpaqsi mama ankaqa inti haykuyta kutimun, utqayllas ususinpa chukchanta yuparqun, chaysi mana chukchanta hunt’asqata tarispa, phiñasqa Ch’askachata tapun:
-¿Pin chukchaykita hurqurqusunki?- nispa.
Ch’askataqsi nin:
-Mamay, kay luruchaykin chukchaytaqa ch’aptarquwan- nispa.
-Manaña hayk’aqpas chukchaykita hurqunasuykipaq- nispas ankaqa luruchata sipirqapun.
Waynaqa paqarisnintinpas yapamantas Ch’askaq chukchantaqa t’ilarparillantaq, chaytapas Ch’askaqa, kay allquchaykin t’ikrarquwan ninsi. Ankaqa allquchatañataqsi sipirqapullantaq.
Chayhinallapis kay waynaqa Ch’askata karu llaqtaman yukarqapun, chaysi iskayninku chinkapunku.
Ankaqa, mana ususinta tarispas ima khuyayta waqaykuspa puriykun. Ch’aska ususinta maskaspas llaqtan llaqtanta puriykun.
Hina lliwta tapukachakuspa purisqallanpis waynaq makinpi tarin.
P’itiq llaqtapiñas tarin.
Ankas Ch’askata tapun:
-¡Khaynaniraqta waqaykuspan maskamuyki!, ¿imaraykun wasiykimanta kaykama phawamurqanki? Tarirquykiñataq chayqa, kunanmi uyariwanki: manataq ñuqaq munayniymantachu phawamunki chayqa, sumaq kayniykitan chinkachipusaq, ñak’arichisqaykin- nispas Ankaqa paña rapranwan Ch’askaq lluq’i uyanpi ch’aqlan, chaysi lluq’i uyan kawallu uyaman tukurqapun.
-Aman hayk’aqpas maskamuwankichu- nispa ankaqa nitamun.
Phawayllas ankaqa hanaqpachaman phalaripun, sunqun k’irisqa, ancha llakisqas, khuyayta waqaspa pasapun.
Chayta rikuspas Ch’askaqa anchatapuni maman ankamanta waqaykun.
Hinas waynapas Ch’askata llullaykun, manas imawanpas Ch’askaq sunqunqa thak ninchu.
-Ñuqaq huchaypin riki kayhinata mamayki rurasunki. Imayna pusamunay hinan uywasqayki- nispa waynaqa Ch’askata llullapun.
Ch’askaq kawsaq masin waynaqa, iskay wawqikunallas kasqaku, chaysi waynakunataqa tayta mamanku kamachimun:
-Qhachuniykuna riqsiytan munani, qhapaq kayniyta churiykunaman rakinaypaq- nispa.
Ch’askawan kawsaq waynaqa sullk’as kasqa, chaysi tayta mamankuman warminku riqsichinankupaq, huk p’unchawpaq yuyasqaku.
Kuraq waynaq warminqa sumaqtas achalata qusanpa tayta mamanwan riqsichikunanpaq k’achay k’achaytaraq rurachikun.
Ch’askataqsi waqaylla waqakun:
-Imaynan ñuqa kayhina uyayuq taytaykiqta riyman- nispas qusantapas nin.
Qusanñataqsi llakisqa nin:
-Taytaypa kamachikamusqantaqa kasunaymi, mana chayqa phiñakunmanmi, imanasunmanmi hinallan ñuqanchisqa risunchis, mama taytay riqsimunaykipaq.
Kuraq waynaq warminñataqsi uywasqan warmata sapa p’unchaw Ch’aska qhawaqta kachamun:
-!Phaway, qusaypa wawqinpa warminta qhawarqamuy!, ¿imaynachá riqsichikuq rinanpaq kachkan?- nispa.
Warma kachamusqanqa kutispas willan:
-Ima millay uyayuqmi chay warmiqa kasqa, machu allqullan kawallunpas kasqa.
Ch’askaqa waynanpa tayta mamanwan riqsichikuq rinanpaqqa machu allqullantas aysachikamun, chaypi sillakuspa rinanpaq.
Ñas chay yuyasqa p’unchawqa chayamunña.
Manchay khuyayta waqaykuspas Ch’askaqa maman Ankata mañakun:
-¡Mamay, amahina kaychu, kutimuy, kaypin ususiyki waqachkani!- nispas khuyay khuyayta waqaykuspa waqyaykachakun.
Chayllamansi ankaqa hanaqpachamanta rikhurimun.
Ch’askaqa utqayllas mamanta rikuspa qunqurchakilla mañakun:
-¡Mamay, munasqayki wawaykitaq kani, ama kayta rurawaychu, nisyutan kay waynata munakuni!- nispa anka mamanta waqyakun.
Chaysi ankaqa Ch’askata ñin:
-Ama ususiy waqaychu- nispas yapamanta lluq’i uyanpi laqhan, wakmantas ñawpaq sumaq uyanman tukurqapun. Ch’askaqa sumaq sumaq sipas warmimansi tukurqapun.
Ankaqa kawallunkunatapas munay quri kawallumansi tukurqachipun.
Kawallunpas allqumantas aguilillu kawalluman tukurqapun, qurimantas chaki irrahinpas, anchata k’ancharispas llaqta k’ikllukunatapas puririn.
Ch’askapas ancha munay warmimansi tukupun.
Waynaq taytanpa wasinmansi chayanku, paywansi Ch’askaqa riqsichikun, qhawaykuspankuhinas Ch’askataqa munakunku.
Kuraq waynaq warmintaqsi umanta k’umuykuspa ancha phiñasqa qhipapun. Manas imayna wasinman kutiytapas atinraqchu.
Chaypi tukukun.
El águila
Dicen que en el pueblo de P’itiq había una mujer llamada Pitukacha, que no podía tener hijos. Vivía bastante tiempo con su esposo y ambos deseaban mucho tener hijos.
—¡Quién como las personas que pueden tener hijos! ¡Yo no tengo hijos! —decía Pitukacha.
Un día, decidió ir donde la mamá Asunta a hacerle un ruego:
—Mamá grande, no puedo tener hijos. No sabes cómo me siento cuando veo a las personas que tienen sus hijitos. Mi esposo y yo queremos tener hijitos, pero yo no puedo. Tú sabes preparar medicinas para las mujeres como yo, mamita Asunta.
—Pitukacha, por tratarse de ti nomás voy a preparar esa medicina. Pero no debes avisarle a nadie sobre esto, no puedes mostrarle a nadie. Nadie debe saber ni ver —le respondió la mamita Asunta—. Escúchame bien, tempranito debes tomar esa medicina, pero que nadie te vea. Pitukacha, dejaré mate todas las mañanas en una vasija de tiesto detrás del cerco de tu casa. Tienes que ir rápido a tomar ese remedio.
Al día siguiente, muy tempranito, Pitukacha fue a tomar el remedio. Sin embargo, la vasija de tiesto ya estaba vacía. Observó asustada la vasija vacía y regresó muy triste a su casa.
Dicen que el remedio se lo había tomado un caminante que, por andar caminando un largo trecho, tenía mucha sed. Además, el remedio tuvo para él un sabor agradable.
Mientras Pitukacha continuaba muy triste por no encontrar el mate, el caminante continuaba andando en su ruta y se encontraba ya muy lejos pues iba apresurado. Ni siquiera se acordaba del mate que había tomado.
Después de que hubo caminado muy rápido y por bastante tiempo, su pantorrilla izquierda, sin mediar razón, comenzó a hincharse. Cada paso resultaba doloroso para el hombre. La pantorrilla no sólo se hinchó sino también le comenzó a pesar. El hombre, asustado, se puso a descansar a un lado del camino.
—¡Qué habrá sido esa porquería! —dijo recordando el mate que había tomado—. Claro, seguramente el mate que he tomado está haciendo que se hinche mi pie. Tal vez algún condenado me quiere agarrar.
Era tanto el dolor que el caminante ya no aguantaba más. Ni siquiera se podía tocar la pantorrilla porque mientras más se tocaba, más le dolía y así se hinchaba más y más.
Estuvo con la pantorrilla hinchada durante siete meses. Luego ya no pudo caminar. Vivía echado sin poder ir a ningún lado, hasta que un día su pantorrilla reventó como una papa: una hermosa niña nació.
El hombre, muy asustado, arrojó a la criatura encima de un árbol de t’ankar.
—¡Qué cosa será eso! —muy asustado, el caminante se fue por donde acostumbraba.
La niñita lloraba inconsolablemente encima del árbol de t’ankar.
Al escuchar el llanto de la niña, un águila que volaba por el cielo se posó en el árbol de t’ankar. Acarició a la niñita, luego la tomó con sus patas y dando vueltas y vueltas desapareció en el inmenso cielo.
El águila llevó a la guagua hasta una roca grande llamada Aranq’uma, que nadie sabe dónde está. Allí dentro la criaba en una linda cuna de oro. Desde cerros muy lejanos el águila le traía su comida. Pasaron los días y a la guagua le comenzaron a crecer cabellos rubios de oro. El águila le puso de nombre Ch’aska.
Pasó mucho tiempo desde que comenzaron a vivir en esa roca. La guagüita creció y se convirtió en una hermosa jovencita cuyos hermosos cabellos brillaban mucho.
El águila iba, día tras día, a pueblos lejanos y buscaba oro para su hija. Al regresar, contaba cada uno de los cabellos de su hijita. La criaba con mucho amor.
Cuando el águila partía, Ch’aska se acercaba a la puerta de la roca y se calentaba al sol. Un día, un joven cazador de venados pasó debajo de la gran roca y se quedó muy asustado al ver a Ch’aska. Ella era tan hermosa que el joven no se atrevía a verle los ojos.
El joven pasaba cada día por debajo de la gran roca, así logró robarle el corazón a Ch’askita. Como todos los días la mamá águila se iba a los pueblos lejanos a buscar comida, Ch’aska podía acercarse a la puerta de la roca. Un día el joven se animó a hablarle:
—Oye, Ch’askita, ven, ¡baja!
Ch’aska hizo como que no había escuchado. Sin embargo, el joven insistió tanto que Ch’aska bajo hasta donde estaba él. Los dos comenzaron a entenderse muy bien, poco a poco llegaron a quererse mucho y finalmente se enamoraron.
—Ch’askita, te quiero mucho. Tu linda cabellera y tus lindos ojos me han robado el corazón. Pero, ¿dónde has estado que nadie te ha visto? —le dijo el joven.
Entonces, el joven, para eternizar ese profundo amor que sentía, le sacó uno de sus cabellos de oro.
—¡Para qué me has sacado mi cabello! —dijo Ch’askita— Ahora, por culpa tuya mi madre me va a botar. Ella cuenta todos los días mis cabellos.
A la puesta del sol, la mamá águila regresó y le contó los cabellos a Ch’aska. Al no encontrar sus cabellos completos, le preguntó muy enojada:
—¿Quién te ha sacado tu cabello?
—Mamá, tu lorito me lo ha sacado.
Entonces, la mamá águila mató al lorito:
—Para que ya no te saque los cabellos.
Al día siguiente, el joven le volvió a quitar un cabello. Cuando el águila le reclamó, Ch’aska culpó al perrito. Por eso, el águila también lo mató.
Después de un tiempo, el joven se llevó con engaños a Ch’aska a un pueblo lejano. Ambos se perdieron.
El águila lloró amargamente al no encontrar a su hija y comenzó a buscarla.
Preguntando a toda la gente, encontró a Ch’aska junto al joven, en el pueblo de P’itiq.
—¡He llorado tanto buscándote! ¿Cómo has volado desde nuestra casa hasta aquí? Pero ya te encontré y ahora me vas a escuchar. Como te has escapado sin mi permiso, voy a quitarte tu belleza. ¡Te voy a hacer sufrir! —diciendo eso, el águila golpeó con su mano derecha la mejilla izquierda de Ch’aska y la cara de ésta se convirtió en una cara de caballo.
—Nunca me vayas a buscar —le dijo el águila con el corazón muy herido y se fue volando con rapidez. Era tanto su dolor que continuaba llorando desesperadamente.
Por todo ello, Ch’aska también se puso a llorar. Pese a que el joven la consolaba, nada podía calmar el corazón triste de Ch’aska.
—Por mi culpa tu madre te ha hecho esto. Ya que yo te he traído, así yo mismo te voy a criar —le decía el joven intentando tranquilizarla.
El joven tenía solamente dos hermanos, él era el menor. Justo en esos momentos, sus padres les dijeron:
—Queremos conocer a nuestras nueras. Tenemos que repartir nuestros bienes entre ustedes.
Entonces, todos acordaron un día para que sus padres conocieran a sus mujeres.
La mujer del hermano mayor se mandó a hacer adornos muy elegantes para presentarse ante los padres de su esposo. En cambio, Ch’aska no hacía más que llorar:
—¡Cómo voy a ir yo así, con esta cara, a donde tus padres!
—Yo debo obedecer lo que dice mi padre. Si no lo hago, se enojará mucho conmigo. Qué vamos a hacer, así nomás tendremos que ir.
Todos los días, la esposa del hermano mayor enviaba a su criada para espiar a Ch’aska:
—Anda a ver a la esposa de mi cuñado. ¿Cómo estará preparándose para conocer a los padres?
Luego de volver, la criada le dijo:
—Esa mujer es tan fea, que de caballo sólo tiene un perro viejo.
Ch’aska sólo pudo conseguir un perro viejo para ir a conocer a los padres de su amado.
Entonces, pasado un tiempo, el día esperado llegó y Ch’aska comenzó a llorar tristemente, suplicando la presencia de su mamá águila:
—¡Mamita, por favor, regresa! ¡Aquí está tu hija llorando! —una y otra vez, gimiendo con desesperación, llamaba al águila.
De pronto, el águila apareció volando en el cielo. Al verla, Ch’aska le pidió de rodillas:
—Mamá, pese a todo soy tu hija. Tú me quieres. No me hagas esto. A este joven lo amo demasiado.
—Ya no llores, hijita —diciendo esto, golpeó nuevamente la mejilla izquierda de Ch’aska y su rostro volvió a ser hermoso. Ch’aska era nuevamente una linda joven.
El águila también convirtió al perro viejo en un caballo agilillo, con sus herrajes de oro que brillaban intensamente cuando caminaba por el pueblo.
Así pues llegaron a la casa de los padres del joven y el joven les presentó a Ch’aska. Solamente con verla, empezaron a quererla.
La esposa del hermano mayor, bajando la cabeza se quedó muy enojada. Dicen que ni siquiera sabía como regresar a su casa.
Ilustración: Jaime Araoz
Diseño y diagramación: Nicolás Marreros y Alfredo Velarde
















